CRISIS
11/06
Con subsidios indebidos y docentes sin sueldos, el ministerio de Educación no sale de la crisis
La Dirección General de Cultura y Educación, que conduce Agustina Vila, está que arde. Es que, luego de la mala liquidación de salarios, salieron a la luz una nueva serie de irregularidades.
El problema data de hace un tiempo a esta parte, cuando se decidió unificar los sistemas de liquidación de haberes de la cartera de Educación que conduce Agustina Vila. Sin embargo, en las últimas semanas la crisis se agudizó y llegó a niveles impensados en el propio oficialismo.

Es que, las últimas denuncias arrojaron una serie de irregularidades preocupantes. Desde subsidios a colegios privados de la provincia de Buenos Aires, a liquidación errónea de los docentes. Por caso, señalaron que maestros de la modalidad suplente que no cumplieron con horas cobraron como si lo hubiesen realizado. Al contrario, docentes con horas y que trabajaron no lo vieron reflejado en sus recibos salariales.

"Hay un montón de gente que no cobró, en esta escuela hay cuatro maestras y tres profesores que aun no cobraron, no los cargan en el sistema; asique por el momento están trabajando gratis, una locura", comentó ante La Tecla la directora de una escuela secundaria del centro platense.

Y la misma fuente agregó que "los docentes que ya venían del año pasado, salvo excepciones, están cobrando en tiempo y forma, el problema está con aquellos que se sumaron en el mes de febrero; con la excusa de la pandemia no fueron cargados al sistema y por ende no existen, no cobran".

Conforme a lo señalado a este medio, hasta el cambio de gobierno, habían dos sistemas: uno para el pago de docentes estatales, que se hacía a través del área de RRHH; y otro por medio de la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIGEP). 

Esta medida generó innumerables problemas. Muchos sueldos no fueron abonados en tiempo y forma; algunos cobraron más, otros cobraron menos; y las ayudas financieras a distintos establecimientos directamente no llegaron.

“Desmantelaron la DIGEP, que tenía un sistema más chico, y ahora no tienen idea de lo que están pagando. Ni siquiera pagaron las altas de marzo todavía”, aseguraron a este medio desde el área educativa. 

En medio de la pandemia, el problema se agravó porque, advierten, no hay lugar para reclamar, ya que las sedes regionales del Ministerio tienen las puertas cerradas.