INFORME ESPECIAL
25/05
El tren en tiempos de coronavirus
Desde que comenzó la cuarentena bajó drásticamente el pasaje en los ferrocarriles. Las estadísticas de los usuarios que se movían en el transporte más usado en el Conurbano antes de la pandemia y los que lo hacen ahora. Aumento desde que se flexibilizaron algunos rubros. Los protocolos y medidas de higiene que se usan
En el anuncio de la extensión de la cuarentena, Alberto Fernández anticipó el fortalecimiento de de los controles en el transporte público y, tanto en el Conurbano como en la Ciudad de Buenos Aires, sólo podrán usar trenes y colectivos quienes trabajen en actividades esenciales, como en el inicio de la cuarentena.  Incluso, estos trabajadores también deberán transitar con certificado.

Una de las preocupaciones que tienen los intendentes de la Primera y Tercera sección electoral  es precisamente el control en las paradas de colectivos y, sobre todo en las estaciones de trenes. Y esa preocupación se hizo más profunda a partir de cierta flexibilización de algunas actividades que hizo la Ciudad de Buenos Aires. El 48 por ciento de la gente que trabaja en la Capital es del Conurbano y viaja mayoritariamente en transporte público, sobre todo en trenes. 

En ese marco, se anunció ayer el cierre de 11 estaciones ubicadas en la Capital Federal a partir de mañana. Son 7 del Mitre, 2 del Sarmiento, 2 del Belgrano Sur y una del Roca. 


Por otra parte, La Tecla recabó información en Trenes Argentinos sobre la cantidad de pasajeros que se mueven actualmente en cada línea, comparada con el flujo que tenían antes de que la pandemia llegara a la Argentina, además de los protocolos que se manejan en las estaciones para evitar los contagios

PASAJEROS

La cantidad de pasajeros diarios de las 5 líneas que opera Trenes Argentinos (Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín y Belgrano Sur) previo a la llegada del coronavirus era de entre 1.200.000 y 1.300.000 personas en las jornadas hábiles.  
Por ejemplo, en el Sarmiento viajaban, antes de la cuarentena, 1.900 personas por cada formación durante las horas pico. En tanto que el Roca transportaba entre 600.000 y 650.000 pasajeros por día en sus cinco ramales eléctricos. El Sarmiento es la segunda línea en cantidad de pasajeros.



Con la mitad de los usuarios, pero con un solo ramal eléctrico (Once-Moreno), el Sarmiento es el segundo en cantidad de pasajeros diarios. El tercer lugar lo ocupa el Ferrocarril Mitre, en el que viajan aproximadamente un tercio de las personas que lo hacen en el Roca. En el San Martín se mueve un cuarto de los pasajeros que tiene la línea más usada y el Belgrano Sur transporta una décima parte del Roca. Cuando se instauró el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, el 20 de marzo, la cantidad de personas que viajaban día a día se redujo al 5 por ciento.

Hoy, tras las progresivas incorporaciones de diversas personas a la vida laboral por las sucesivas fases de la cuarentena, desde Trenes Argentinos aseguran que hay una mayor circulación, y se mueven a diario por las vías férreas que comunican el AMBA alrededor de 300.000 pasajeros, lo que constituye un 25 por ciento del total de los usuarios habituales. El 90 por ciento de esos 300.000 pasajeros se mueve en horas pico.

En la empresa estatal estiman que el número podría crecer si se liberan mayor número de actividades. Por ese motivo se comenzaron a tomar medidas adicionales para continuar permitiendo que las personas exceptuadas y quienes realizan tareas esenciales puedan viajar, respetando el distanciamiento social.

Otra de las medidas es el Sistema de autorización de viaje, cuyo objetivo es permitir que la gente que cumple tareas esenciales viaje respetando el distanciamiento previsto en el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) y de esta forma evitar la aglomeración de personas en el transporte ferroviario en hora pico.

El permiso de viaje se podrá obtener a través de la web de Trenes Argentinos, la app de Trenes (en desarrollo) y luego también se podrá realizar mediante el call center que se encuentra en etapa de desarrollo, haciendo pruebas de lectura.

El usuario, con su DNI, obtendrá el permiso para un tren específico y el sistema devolverá un QR que será validado en la estacion. El pago del pasaje se realiza mediante la SUBE en los molinetes.

FRECUENCIAS

Antes del comienzo de la pandemia, 1.800 servicios se corrían en las 5 líneas. Después del 20 de marzo la cantidad de formaciones disponibles se redujo sustancialmente, pero actualmente está el parque completo en circulación en las líneas Roca, Sarmiento, Belgrano Sur y Mitre: con 110 trenes en funcionamiento.

En Trenes Argentinos afirman que no hay posibilidad de incorporar más frecuencias ya que se encuentran limitados en la cantidad de formaciones que se posee y está en circulación el máximo de oferta disponible para al pasajero.

“Estamos ante una situación excepcional. La planificación se vio interrumpida por la pandemia. Durante los últimos 4 años no hubo inversión en material rodante, señalamiento y frenos automáticos, también es necesario realizar obras en las vías que no nos las entregaron en buen estado”, le dijo a La Tecla Martín Marinucci, presidente de Trenes Argentinos.

“Hoy tengo que administrar un servicio público y lo que busco es garantizar la rentabilidad social. Dentro de este contexto, tenemos en claro que debemos cuidar a cada usuario y cada usuaria tratando de brindarles el mejor servicio”, agregó el funcionario.

DESINFECCIÓN DE FORMACIONES Y CONTROLES

Desde el día uno de la cuarentena se intensificaron las desinfecciones en estaciones y trenes en lugares de uso común como baños, andenes y boleterías. “Tenemos una serie de protocolos que incluyen la limpieza de las formaciones al llegar a las cabeceras, la desinfección de molientes y espacios públicos y la limpieza permanente”, señalaron voceros de Trenes Argentinos.

Agregaron que para las desinfecciones “usamos amonio cuaternario, un sanitizante de amplio espectro y efecto residual para cuidar la salud de todos y todas. Colocamos señalética en los pisos de las estaciones: en zonas de molinetes, boleterías, comercios y andenes para que los pasajeros y las pasajeros respeten el distanciamiento social”.

Respecto a los controles, desde la empresa también se destacó que los pasajeros son conscientes, cumplen con el distanciamiento social, yusan el tapabocas.

“Quiero agradecer a quienes utilizan el tren diariamente, respetando el distanciamiento social y esperando al siguiente servicio cuando uno viene lleno. Cada uno desde su lugar debe cuidarse para poder mantener la distancia recomendable y debemos ser conscientes que con el cuidado individual estamos aportando al bien común en este momento excepcional”, dijo Marinucci ante la consulta de este medio.

De acuerdo a los relevamientos, el 98 por ciento de las personas que llegan a las cabeceras están habilitadas para viajar y cuentan con el permiso. Los controles de los permisos en las estaciones los realizan fuerzas de seguridad nacional. 



“Hemos agregado controles en las estaciones intermedias en conjunto con fuerzas de seguridad de la provincia, Ciudad y cada uno de los municipios”, destacó el presidente de Trenes Argentinos.

En ese sentido, vale señalar que las grandes terminales porteñas (Constitución, Retiro y Once) cuentan con cámaras termográficas para detectar personas febriles -de manera no invasiva- para evitar que el transporte se convierta en un vector de contagio.

PROTOCOLO

La empresa estatal que regentea los trenes de pasajeros en el país dispuso un protocolo médico para detectar, aislar y asistir a cada uno de los empleados y colaboradores que pudieran tener síntomas compatibles con el COVID-19.

Además, se los abastece de elementos de limpieza y desinfección para la realización del trabajo cotidiano, se realizan controles de temperatura y oxígeno en sangre antes de la toma del servicio y hay un permanente flujo de información para el personal -por diversos canales- sobre las recomendaciones y el devenir de la enfermedad.

Por otra parte, se generó un sistema de no superposición de tareas de los empleados, para afectar de la menos manera posible la operación del servicio. 

Además, el 23 por ciento de los de los 23 mil empleados de la compañía son personas que no asisten a sus puestos laborales ya que son grupos en riesgo y se encuentran licenciados en el marco del decreto presidencial que los libera de sus responsabilidades laborales.