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Lunes, 12 octubre 2026
Argentina
UN DEBATE QUE VUELVE
Por Sebastián Lalaurette

Paridad de género: segundo round

Con la reforma política en la agenda de los partidos, el senado y la cámara baja desempolvan proyectos orientados a equilibrar la participación de hombres y mujeres en posiciones de poder.

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Arrancó el último trimestre del año y los principales partidos pisan el acelerador para tener lista la reforma política antes de que llegue 2027, el año de la contienda electoral. Con un menú de posibles cambios sobre la mesa, incluyendo la continuidad o eliminación de las primarias abiertas, el desdoblamiento, la boleta única y hasta la eliminación de una de las cámaras, reaparece también el debate por el equilibrio entre hombres y mujeres en los cargos públicos.
La provincia de Buenos Aires tiene, al igual que la Nación, una ley de paridad de género para la integración de las listas de candidatos a diputados, senadores y concejales. Es la ley 14.848, sancionada en 2016.

Pero hay quienes afirman que con esa norma no alcanza para garantizar un equilibrio efectivo: por ejemplo, en la Legislatura el reparto de bancas está bastante compensado, pero históricamente las comisiones con más peso en el manejo de recursos han estado presididas por hombres.

A nivel municipal ocurre algo similar. La composición de los Concejos Deliberantes se va acercando a la paridad, pero el poder sigue desbalanceado. Algo menos de un tercio de los Concejos de la provincia de Buenos Aires están presididos por mujeres. Entre los 135 cuerpos deliberativos correspondientes a sendos distritos, el conteo actual da 43 presidentas contra 92 presidentes. Y se da el mismo fenómeno en las comisiones legislativas.

¿Por qué los cargos de mayor peso siguen estando principalmente en manos de varones, a pesar de la paridad? “Ahí aparece con fuerza el concepto de gatekeeping partidario: las fuerzas políticas siguen funcionando como actores centrales en la selección, promoción y legitimación de liderazgos. 

Las presidencias de los concejos no se definen por la regla de paridad, sino en otra instancia, atravesada por negociaciones internas, trayectorias políticas, y redes, liderazgos territoriales y reglas informales”, explicó Melisa Greco, politóloga, investigadora y ex diputada provincial, dedicada a estudiar la representación de género en los ámbitos políticos.

“La paridad amplió el acceso, pero los mecanismos de gatekeeping partidario siguen operando en la distribución de los cargos de poder”, subrayó la especialista. Aprovechando el impulso para resolver la reforma política este año, en la Legislatura se reflotaron tres proyectos que buscan avanzar hacia una paridad de género efectiva, y que ya naufragaron en su momento.

Paridad de género: segundo round
Melisa Grecco, ex legisladora provincial

“Creemos que es una buena oportunidad”, dijo la diputada Silvina Nardini, que presentó dos de estas iniciativas. La senadora Natalia Quintana, a cargo de la tercera, es algo menos optimista.

“Creo que va a haber que remarlo bastante”, dijo a La Tecla. Y puntualizó que “los libertarios no tienen en su concepción la igualdad de género, y hay discusiones que se vuelven difíciles”. La idea tiene un asidero concreto. El año pasado, el diputado libertario Guillermo Castello presentó un proyecto para derogar la ley 14.848, argumentando que es “contraria al principio de soberanía popular” y se encuadra entre las prácticas de “discriminación positiva” que el presidente de la Nación, Javier Milei, buscaba eliminar.

Ni Milei logró todavía suprimir la Ley de Identidad de Género ni Castello tuvo éxito en la derogación de la norma bonaerense, pero habrá que ver si los bloques libertarios en la Legislatura se avienen a reforzar la normativa existente.

Congreso: Sin novedades en el frente

Luego de la sanción de la Ley de Paridad de Género a nivel nacional, las iniciativas presentadas en el Congreso de la Nación para impulsar la paridad de género dentro de las propias Cámaras no llegaron a tener tratamiento y perdieron estado parlamentario.

Hubo dos proyectos en este sentido, ambos presentados en 2020, poco después de que entrara en vigencia el sistema de paridad (sancionado en 2019). Uno de ellos, redactado por Cristina Álvarez Rodríguez, hoy funcionaria del gobierno bonaerense, proponía que todas las vacantes en la Cámara de Diputados se cubrieran con mujeres hasta alcanzar la igualdad con los hombres, y luego se retornara al sistema vigente, basado en el orden de los nombres en la boleta electoral.

El otro, que llevaba la firma de Mara Brawer, Claudia Bernazza y Jimena López, proponía un sistema mixto: que las vacancias femeninas fueran cubiertas por mujeres y las masculinas, por quien siguiera en la lista, sin importar su género. Este sistema regiría sólo hasta la última elección de 2051.

Legislatura: Los proyectos que buscan que el espíritu de la ley se vuelva carne

Tres proyectos presentados en el Senado y la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires apuntan a que la igualdad de representación entre hombres y mujeres en los puestos de poder sea efectiva.

Ninguno de ellos es nuevo; en los tres casos se trata de iniciativas que habían sido presentadas años atrás y que no lograron prosperar. Dos de ellas fueron redactadas por Susana González, que era diputada por el peronismo (hoy preside el consorcio portuario de La Plata). El más general propone que la cobertura de cargos jerárquicos en el Poder Ejecutivo provincial también sea equilibrada entre ambos géneros, algo que hoy no está establecido como en el Poder Legislativo. 

Paridad de género: segundo round

El otro hace foco específicamente en la Defensoría del Pueblo, donde, además del propio defensor, existe una estructura conformada por varios funcionarios, que hoy por hoy son todos varones.

“El problema no es que no haya mujeres preparadas. El problema es que las mujeres no hemos tenido las mismas oportunidades”, dijo Silvina Nardini a La Tecla.

Los proyectos de González alcanzaron la media sanción en la Cámara baja, pero la oposición de La Libertad Avanza (LLA) y el PRO en el Senado impidió que se convirtieran en leyes.

La otra iniciativa reflotada este año había sido presentada por un hombre: el exsenador radical Agustín Máspoli. Quien insiste en su tratamiento esta vez es Natalia Quintana, senadora de Hechos–UCR Identidad. Busca que tanto las Cámaras de la Legislatura como los Concejos Deliberantes y Consejos Escolares de los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires converjan hacia la paridad de género cuando se produzcan vacantes: propone que, a la hora de elegir el reemplazo, se opte por la siguiente persona en la lista del género que esté en desventaja en el cuerpo respectivo.

“Cuando se cubren las vacantes en los cuerpos legislativos con personas del mismo género de las salientes, la paridad no se alcanza nunca. Esta ley permitiría ir alcanzándola gradualmente, a medida que se producen las vacantes. Es un proceso”, explicó Quintana.

Los reemplazos, un tema espinoso que suele terminar en la Justicia

La ley 14.848 es clara en sus disposiciones: en la provincia de Buenos Aires, las listas de candidatos a diputados, senadores, concejales y consejeros escolares deben integrarse en un esquema alternado, con mujeres y hombres ocupando todas las posiciones pares e impares o viceversa, según el caso.

Pero esta ley se aplica sólo a la integración de las listas, y no a la composición de los cuerpos legislativos. ¿Qué ocurre cuando se produce una vacante y hay que reemplazar a un legislador o legisladora? Los reemplazos pueden dar lugar a debates amargos que terminan en la Justicia.

Un caso que provocó polémica fue el que se produjo cuando Santiago Passaglia dejó su banca de diputado en la Legislatura para recalar en la intendencia de San Nicolás. ¿Quién debía reemplazarlo: la siguiente persona en la lista (una mujer) o el siguiente hombre (ubicado dos lugares más abajo)? Finalmente fue la radical Belén Malaisi la que ocupó su banca, no sin antes protagonizar un áspero debate en los medios. 

También Federico Otermín y Juan Alberto Martínez terminaron dejando sus bancas de diputado y senador, respectivamente, en manos de mujeres.

En varios municipios se dieron intríngulis similares a la hora de ocupar vacantes en los Concejos Deliberantes. En muchos casos debió intervenir la Justicia.

En 2021, en el distrito de Merlo, una jueza suspendió al concejal Maximiliano Dodera, que había asumido en reemplazo de la renunciante Ana Ferreyra, para que la banca fuera ocupada por Graciela González.

En José C. Paz, en 2023, un juez dejó sin efecto la designación de Matías Ferreirós como concejal tras el deceso de Gina Chavero, y habilitó a María Soledad Cortés para asumir en su lugar. Un caso similar se dio el mismo año en Pinamar, cuando la Justicia dictaminó que, tras la muerte de María Laura Vigliecca, su banca le correspondía a Violeta Saquilán, y no a Miguel Ángel Miranda, que había sido nombrado como reemplazo.

En 2025, en Pergamino, un fallo judicial le dio la razón a Mariano Quintana, quien pudo acceder a una banca de edil en reemplazo de Ignacio Maiztegui.
 

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