Apps
Jueves, 27 agosto 2026
Argentina
NUMEROS COMPLICADOS

Poroteo de la re-re: el peronismo curte pasillo, pero los votos no se destraban

La reelección indefinida de intendentes sigue viva en la Legislatura bonaerense, pero está trabada por una razón que excede a la oposición: el peronismo no consigue reunir sus propios votos. El massismo rechaza modificar el límite de mandatos y el kirchnerismo condiciona su apoyo a una discusión más amplia sobre el sistema electoral

Poroteo de la re-re: el peronismo curte pasillo, pero los votos no se destraban
Compartir
GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.

La discusión por la reelección indefinida de los intendentes bonaerenses atraviesa una nueva semana de negociaciones sin números suficientes para avanzar. Axel Kicillof impulsa la modificación de la ley 14.836, pero el expediente permanece frenado en el Senado y el principal obstáculo no está únicamente en La Libertad Avanza o el PRO: la fractura interna del peronismo deja al oficialismo sin los votos necesarios en las dos cámaras.

El escenario tiene una dimensión territorial concreta. Si la legislación vigente no cambia, 80 de los 135 intendentes bonaerenses no podrían competir por un nuevo mandato en 2027, de los cuales 51 pertenecen al peronismo. El dato explica la presión de los jefes comunales y el interés del gobernador en destrabar la discusión: una parte significativa de la estructura territorial del peronismo necesita resolver su futuro antes de la próxima elección.

El proyecto que funciona como cabecera es el de la senadora Ayelén Durán, del Movimiento Derecho al Futuro. La iniciativa elimina el límite para intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares y permanece en la Comisión de Legislación General del Senado, que preside el kicillofista Germán Lago. El expediente es el E 136 25/26.

Senado: mayoría propia, pero tres votos menos

La Cámara alta tiene 46 senadores y Fuerza Patria cuenta con 24 bancas. Es decir, el peronismo tiene quórum y mayoría propia. Pero el número cambia cuando se mira específicamente la re-re: 21 senadores peronistas aparecen alineados con el proyecto, mientras que los tres legisladores del Frente Renovador no lo acompañan.

Para aprobar una ley por mayoría simple hacen falta 23 votos. El oficialismo, entonces, parte de 21 y necesita conseguir al menos dos apoyos adicionales.

El massismo aparece como el primer límite. Malena Galmarini, Valeria Arata y Marcos Pisano integran Fuerza Patria, pero mantienen la posición histórica del Frente Renovador en defensa del límite de mandatos. Ese espacio fue clave en 2016 para aprobar la ley durante la gestión de María Eugenia Vidal y no parece dispuesto a retroceder sin obtener algo a cambio.

El oficialismo evalúa, en ese contexto, conseguir apoyos externos. Una alternativa pasa por los tres senadores de Unión y Libertad —Carlos Kikuchi, Silvana Ventura y Sergio Vargas—, aunque eso no resuelve por sí mismo una eventual votación sobre tablas. También queda bajo la lupa la posición de la radical Nerina Neumann.

El problema es que una cosa es conseguir los votos para una eventual sanción y otra muy distinta conseguir los dos tercios para llevar el proyecto al recinto sin dictamen. Si el expediente continúa trabado en comisión, la segunda instancia se vuelve mucho más exigente.

Diputados: el agujero es todavía mayor

En la Cámara baja el escenario es bastante más complicado. Diputados tiene 92 bancas y Fuerza Patria reúne 39. De ese bloque, 10 legisladores responden al Frente Renovador y no acompañan la modificación del límite de mandatos.

El poroteo oficialista queda así en 29 votos propios.

La mayoría simple requiere 47 votos, por lo que el proyecto necesita sumar 18 apoyos adicionales para ser aprobado.

La Libertad Avanza tiene 20 diputados y el PRO otros 11, y ambos espacios se posicionaron en contra de la reelección indefinida. Eso deja muy poco margen para construir una mayoría opositora alternativa.

Unión y Libertad también aparece más cerca del rechazo, mientras que el radicalismo y la Coalición Cívica podrían abrir una negociación, aunque vinculada a una discusión más amplia sobre la reforma electoral, especialmente boleta única y PASO.

Por eso, el problema de Kicillof en Diputados no es solamente sumar algunos votos opositores: necesita construir una mayoría política que hoy no existe.

Tres peronismos y una sola ley

La discusión sobre los números es, en realidad, el reflejo de una negociación política más profunda dentro del peronismo bonaerense.

El kicillofismo quiere avanzar con el proyecto de Durán desde Legislación General. La estrategia apunta a conseguir un dictamen y llevar la discusión al recinto.

El kirchnerismo no necesariamente rechaza la reelección de los intendentes. El problema es otro: no quiere entregar los votos para una reforma aislada. Su planteo es discutir la re-re dentro de un paquete electoral más amplio, donde entren cuestiones como las PASO, la boleta y el calendario.

Y el Frente Renovador directamente sostiene una posición diferente. Galmarini reclama que el expediente sea tratado por la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral, que ella preside. El proyecto, sin embargo, continúa en Legislación General. La disputa por el giro del expediente se convirtió así en una pulseada por el control del trámite y, en definitiva, por el poder de negociación de cada sector.

La reunión entre Carlos Bianco y Galmarini buscó precisamente abrir esa negociación. Pero el hecho de que el expediente continúe en Legislación General muestra que el acuerdo político todavía no está cerrado.

El antecedente que todavía pesa

El conflicto tampoco empieza ahora. En junio de 2025, el Senado había aprobado una reforma para permitir la reelección de legisladores, concejales y consejeros escolares. Aquella votación terminó empatada 22 a 22 y fue definida por el voto de la entonces vicegobernadora Verónica Magario.

Los intendentes quedaron afuera de aquella reforma y el proyecto finalmente no prosperó en Diputados.

Ahora el escenario vuelve a repetirse, pero con una diferencia sustancial: esta vez lo que está en juego afecta directamente a los jefes comunales y, por extensión, a la estructura territorial con la que cada sector del peronismo piensa llegar a 2027.

El verdadero problema de Kicillof

La discusión, por lo tanto, no se reduce a permitir que un intendente pueda competir por un tercer mandato. Para Kicillof, la re-re también funciona como una herramienta para ordenar el territorio de cara a 2027. Los intendentes son una pieza central de cualquier construcción electoral provincial y, eventualmente, de una candidatura presidencial.

Pero esos mismos intendentes también son activos políticos para Sergio Massa y para el kirchnerismo. Por eso, ninguno de los sectores tiene incentivos para entregar el voto gratuitamente.

El poroteo de hoy muestra un dato incómodo para el gobernador: en el Senado le faltan dos votos dentro de una cámara donde el peronismo tiene mayoría propia; en Diputados necesita 18 votos que hoy no tiene.

La oposición puede terminar siendo necesaria, pero antes de llegar a ella el peronismo tiene que resolver su propia interna.

Mientras eso no ocurra, el expediente seguirá vivo pero trabado. Y si no hay acuerdo, la ley 14.836 seguirá vigente y decenas de intendentes —entre ellos 51 peronistas— deberán empezar a pensar en 2027 sin la posibilidad de buscar otro mandato.


 

OTRAS NOTAS

EN DISCUSIÓN
Andrés Sosa

Ingresos Brutos: el gobierno de Kicillof respondió al planteo de UIPBA y puso condiciones

El titular de ARBA, Cristian Girard, habló de una reforma tributaria gradual y sostuvo que primero debe consolidarse el crecimiento. En tanto, UIPBA propone eliminar IIBB con la idea de compensar el costo fiscal con mayor coparticipación, reducción de la evasión y cambios en otros sectores.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET