Apps
Jueves, 25 junio 2026
Argentina
ON FIRE

Kicillof bajo fuego: Berni e Ishii avivan la guerra en línea con La Cámpora

Tras seis meses de parálisis, la primera sesión del Senado se convirtió en un ring de la pelea peronista. Ishii acusó al gobernador de no recorrer el territorio y de bloquear proyectos de emergencia alimentaria y sanitaria, mientras Berni le soltó a Magario que tanto ella como Axel Kicillof deben sus cargos a Cristina Kirchner. En paralelo, Bianco respondió a los dardos de Máximo Kirchner y defendió las PASO

GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
Kicillof bajo fuego: Berni e Ishii avivan la guerra en línea con La CámporaKicillof bajo fuego: Berni e Ishii avivan la guerra en línea con La Cámpora
Compartir

La sesión del Senado de anoche no pasó desapercibida y genera un punto de inflexión. Después de medio año sin actividad legislativa, el recinto se transformó en el escenario perfecto para que estallara, otra vez, la interna entre el kicillofismo y el sector alineado con Cristina Kirchner y La Cámpora.

El senador Mario Ishii fue el que prendió la mecha. Pidió tratamiento sobre tablas de dos proyectos de su autoría: la declaración de emergencia alimentaria y sanitaria en la provincia. Argumentó la urgencia por la “grave situación social del Conurbano”, con hospitales desbordados, falta de insumos y una demanda de comida que crece sin control. En ese marco, apuntó directo contra el gobernador: “Yo invité al Gobernador a que camine un poco por el Conurbano, dos o tres veces, para que vea cómo están desbordados los hospitales. No lo ha hecho”.

La presidenta del cuerpo, Verónica Magario, le cortó el micrófono al cumplirse los cinco minutos reglamentarios. Ahí entró Sergio Berni, jefe de bloque peronista, que salió en defensa de Ishii y elevó el tono de la interna. Cuestionó la falta de sesiones durante seis meses (“pasaron muchas cosas en la provincia”) y, en un cruce fuerte con Magario, recordó los orígenes de los cargos de ambos: “No solo la hizo dos veces vicegobernadora, sino también… en momentos que el gobernador desde su mirada de izquierda escribía artículos que tenían que ver con una oposición a las políticas económicas de Néstor Kirchner, la presidenta le abrió la puerta, lo llevó como gerente de Aerolíneas, lo hizo viceministro de Economía, ministro de Economía… todos los compañeros trabajamos para que sea diputado nacional”.

Kicillof bajo fuego: Berni e Ishii avivan la guerra en línea con La Cámpora



El mensaje fue claro: Kicillof y Magario llegaron donde están gracias a Cristina. Y el kirchnerismo no está dispuesto a olvidarlo.

Bianco marca la cancha y baja el tono

No todo fue pelea esta semana el jefe de gabinete de Kicillof salía a responder los dardos que Máximo Kirchner había lanzado días antes en el acto de Parque Lezama por el aniversario de la detención de Cristina. Máximo había rechazado los “candidatos por default”, en una clara alusión al gobernador.

Bianco fue preciso y buscó descomprimir: “Este no es el año de las candidaturas, es el año de las construcciones políticas”. Agregó que las PASO siguen vigentes y que son “el mejor sistema posible para definir una candidatura del peronismo o del campo popular en su conjunto”. “Los compañeros y las compañeras que quieran representar a nuestra fuerza política tendrán la posibilidad de presentarse y la gente votará y definirá quién es el mejor”, remató.

El mensaje del kicillofismo es nítido: hay tiempo, hay que construir y la definición será el año que viene con competencia interna. Nada de imposiciones ni “candidatos naturales”.

Las distintas posiciones dentro del PJ bonaerense

Lo que se vio en el Senado es el reflejo de un peronismo bonaerense partido en varias patas:
•  El axelismo (o Movimiento Derecho al Futuro), que conduce Kicillof con Bianco como principal armador, prioriza la gestión, la construcción territorial propia y evitar una guerra total que lo debilite de cara a 2027. Quiere definir candidaturas por PASO y mantener cierto equilibrio.

•  El sector kirchnerista/camporista, que sigue mirando a Cristina como referencia central y presiona para que el gobernador tenga más “calle”, más confrontación y menos autonomía. Ishii y Berni, aunque con matices, canalizaron ese malestar territorial y legislativo.

•  Los intendentes y dirigentes territoriales (muchos de los cuales apoyan a Kicillof pero también conviven con La Cámpora en sus distritos), que ven la crisis social del Conurbano de cerca y empiezan a impacientarse con la parálisis.

¿Por qué Kicillof no echa a los ministros de La Cámpora?

Es la pregunta que circula en los pasillos del poder provincial: si la interna está tan caliente, ¿por qué el gobernador sigue teniendo en su gabinete a Nicolás Kreplak (Salud), Juan Martín Mena (Justicia y Derechos Humanos), Florencia Saintout (Cultura), Homero Giles (IOMA) y otros funcionarios identificados con el espacio de Máximo y Cristina?

La respuesta no es ingenuidad ni debilidad. Kicillof eligió la estrategia de la contención. Echarlos implicaría una ruptura total: posibles renuncias en masa, bloqueo definitivo del Senado y la Legislatura, y una fractura del PJ bonaerense que hoy le sirve como principal herramienta de oposición al gobierno de Milei.

Además, algunos de esos ministros (especialmente Kreplak) mantienen canales de diálogo con intendentes y tienen peso propio en sus áreas. Purgarlos sería visto como una declaración de guerra interna que Kicillof, por ahora, prefiere evitar.

Su apuesta es resistir los embates, seguir construyendo su espacio propio y obligar al kirchnerismo a negociar desde una posición de fuerza relativa, sin regalarle el control total de la estructura.

La sesión del Senado mostró que esa paciencia tiene un costo: la interna se filtra en cada institución y la parálisis legislativa ya es un problema real. Kicillof sigue aguantando, pero el margen para que la pelea siga siendo “controlada” se achica.

OTRAS NOTAS

REPERCUSIONES
Andrés Sosa

La tropa legislativa del MDF, el flanco débil de Kicillof que genera dudas hacia 2027

La sesión en el Senado bonaerense dejó tela para cortar en medio de la interna que atraviesa al peronismo. La beligerancia del kirchnerismo contrasta con la pasividad del Movimiento Derecho al Futuro para responder las críticas hacia la gestión del Gobernador.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET