27 de abril de 2026
DATOS COMPLEJOS
Se desploma la confianza en el Gobierno y marca el peor registro del año
El índice de confianza en el gobierno que lanzó la Universidad di Tella mostró una nueva caída y se encienden las alarmas en Balcarce 50. Fue el registro más bajo de todo el 2026

El clima político y económico vuelve a pasar factura. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) registró en abril una fuerte caída del 12,1% respecto del mes anterior, profundizando una tendencia negativa que ya lleva cuatro meses consecutivos y encendiendo nuevas señales de alarma para la gestión de Javier Milei.
Según el informe elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador se ubicó en 2,02 puntos sobre un máximo de 5, consolidando el deterioro del humor social en medio del ajuste económico y la persistente incertidumbre económica.
El retroceso de abril no fue un hecho aislado. El índice acumula caídas desde comienzos de 2026: enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%) y ahora abril (-12,1%), la baja más pronunciada del año. En términos acumulados, la confianza cayó 17,9% desde fin de 2025, llevando el promedio de la gestión libertaria a 2,42 puntos, el nivel más bajo desde la asunción presidencial.
El dato refleja un desgaste político acelerado. Si bien el nivel actual todavía se ubica por encima del registrado durante la gestión de Alberto Fernández en un período equivalente, ya quedó levemente por debajo de los valores que exhibía el gobierno de Mauricio Macri en el mismo tramo de mandato.
El deterioro es generalizado. Los cinco componentes que integran el índice mostraron números negativos durante abril: la eficiencia fue el rubro más castigado, con una caída del 21,4%, seguido por la evaluación general del Gobierno retrocedió 17,2%. Por su parte, la percepción sobre la preocupación por el interés general bajó 13,9%. Incluso los aspectos mejor valorados, como Honestidad y Capacidad, también descendieron.
El desplome en eficiencia aparece como un dato político central: refleja crecientes dudas sociales sobre la capacidad del Gobierno para transformar el ajuste económico en resultados concretos.
El informe también muestra cambios relevantes en la base social de apoyo. La caída más fuerte se dio entre personas de 30 a 49 años, uno de los segmentos económicamente activos más sensibles al deterioro del ingreso.
El índice bajó con fuerza entre los hombres (-16,9%), reduciendo la brecha de género.
También retrocedió con intensidad entre quienes poseen nivel educativo secundario, donde se registró la mayor contracción mensual.
En contraste, los jóvenes de 18 a 29 años mantienen los niveles relativamente más altos de confianza, aunque sin lograr compensar la pérdida general.
El vínculo entre expectativas económicas y apoyo político vuelve a quedar expuesto. La confianza es muy alta entre quienes creen que la economía mejorará en el próximo año, mientras que se derrumba entre quienes esperan un empeoramiento del escenario económico.
El dato confirma que el respaldo al Gobierno sigue atado casi exclusivamente a la promesa de recuperación económica. Sin señales concretas de mejora en el corto plazo, la paciencia social comienza a agotarse.
El descenso del ICG no solo marca el peor resultado de 2026: también evidencia un desgaste político que se acelera mientras el ajuste impacta en consumo, empleo y expectativas.
Con todos los componentes del índice en su nivel más bajo del año y una tendencia descendente sostenida, el Gobierno enfrenta un desafío central: sostener capital político en un contexto donde la confianza pública empieza a erosionarse más rápido que los tiempos de la recuperación económica prometida.