19 de abril de 2026
LA TECLA PATAGONIA
El reparto de regalías
El gobierno de Alberto Weretilneck planteó actualizar la ley de coparticipación conforme las transformaciones que sufrió la provincia en cuatro décadas. La propuesta implica un cambio en el cálculo para el reparto de las regalías y algunos municipios plantearon cuestionamientos. Buscan llegar a un consenso

El gobierno de Río Negro comenzó el año dando un debate muchas veces postergado porque siempre que asoma en la agenda pública genera rispideces entre los municipios: los cambios en la ley de coparticipación. La legislación actual quedó obsoleta en relación a las transformaciones que han sufrido a lo largo de 40 años los parámetros sobre los que se hace el cálculo para repartir los recursos: la actividad productiva de cada localidad y la población que las habita. En ese marco, el gobierno de Alberto Weretilneck planteó también una modificación en el artículo que hace al reparto de las regalías hidrocarburíferas con el fin de actualizar el esquema vigente desde 2004 y adecuarlo a la realidad productiva actual de la provincia.
Desde 2022, el desarrollo de Vaca Muerta transformó el mapa energético y algunos municipios que antes no eran considerados productores ahora sí lo son, de la mano del gas y del no convencional que hoy representa el 30% de la producción de la provincia. Es por eso que la fórmula para el reparto, que con la ley actual establece montos fijos para nueve municipios, pasará a repartirse entre 14 localidades conforme los niveles de producción, si es que prospera la propuesta del gobierno de Alberto Weretilneck.
En los últimos años, la producción de gas no convencional amplió el mapa productivo. Así, el gobierno propone incorporar a Mainqué, Ingeniero Huergo, General Godoy, Villa Regina y Chichinales a la lista de municipios actualmente reconocidos como productores, integrada por Catriel, Allen, General Roca, Cipolletti, Cinco Saltos, Campo Grande, General Fernández Oro, Cervantes y Contralmirante Cordero.
El esquema actual establece que del 10% de los recursos que ingresan de la actividad todas las localidades reciben una porción, y un 35% se lo distribuyen exclusivamente los nueve municipios productores. Algunos pusieron el grito en el cielo porque, al sumarse actores, la porción de la torta que van a recibir se verá reducida.
El otro cambio que propone el gobierno es un nuevo Índice de Distribución Anual, que dejaría de ser un monto fijo para variar conforme la evolución de dos variables:
-Producción/ distancia: considera la producción acumulada del año anterior y la incidencia indirecta en municipios ubicados hasta 100 kilómetros de las zonas productoras, distribuyendo de manera inversamente proporcional a la distancia.
-Pozos en ejido municipal: pondera la incidencia directa de la actividad, considerando un 70% los pozos con producción y un 30% los pozos sin producción dentro del ejido.
Ambos componentes se integran mediante factores de ponderación que permitirán actualizar cada año la distribución en función de datos reales y declaraciones juradas oficiales, explican desde el gobierno.
En febrero, Weretilneck y parte de su gabinete hicieron en Viedma una primera exposición del proyecto ante los intendentes de las localidades productoras. Luego, funcionarios se reunieron con cada municipio por separado para recibir observaciones o contrapropuestas. En esa ronda recibieron cuestionamientos de localidades cuyos ingresos se verán afectados. La idea, remarcan, es que la ley llegue a la Legislatura con consenso. Por eso, antes de enviar el proyecto para su tratamiento, volverán a reunirse con los jefes comunales hasta que el proyecto tenga el visto bueno de todos.
Críticas de Roca y Catriel, dos municipios afectados
Uno de los municipios que se verá más perjudicado con el nuevo esquema es Catriel, que se ubica sobre la formación Vaca Muerta, en el límite con la provincia de Neuquén. Se trata de una de las principales localidades productoras de petróleo convencional, que en la actualidad concentra cerca del 60% de las regalías que la provincia distribuye entre los 9 municipios productores.
La intendenta Daniela Salzotto (PJ) advirtió que la metodología oficial reduciría su participación del 1,9% a un 0,9%, lo que considera “inadmisible” por la carga histórica que soporta el municipio. En esa línea, propuso al gobierno otra fórmula que tenga en cuenta las variables de producción efectiva e indicadores de impacto territorial, a partir de datos como la densidad de pozos, la cercanía mediante coordenadas geográficas y el pasivo ambiental existente.
La propuesta denominada “Ecuación de asignación de índices de coparticipación por regalías hidrocarburíferas” contempla la utilización de “criterios geográficos en lugar de límites administrativos”. También propone que el reparto se haga en función de todos los pozos que hay en el municipio y no sólo los que están activos, ya que los que cayeron en desuso requieren de tareas de mantenimiento y generan un impacto ambiental.
Sostuvo que este modelo busca garantizar una distribución más equitativa, basada en criterios técnicos y medibles, evitando discrecionalidades y contemplando la realidad productiva e histórica de cada territorio.
Otra de las localidades que dejarían de percibir ingresos con el nuevo esquema es General Roca. La intendenta, María Emilia Soria (PJ), estima que la reducción sería de casi el 50% de los ingresos del municipio por ese concepto. Indicó que actualmente reciben alrededor de 48 millones mensuales y pasarían a cobrar alrededor de 20 millones menos. Para evitar el impacto del nuevo sistema de reparto, propuso la creación de un fondo compensador destinado a los municipios que sufran recortes con el nuevo sistema.
En busca del consenso
La Secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, es una de las funcionarias que viene manteniendo reuniones con los intendentes para escuchar sus dudas y reclamos. En diálogo con La Tecla Patagonia explicó que la necesidad de impulsar la ley surge de que “en estos 20 años hay yacimientos que ahora están siendo marginales y hubo un desarrollo de en la producción de gas y del no convencional con una ubicación geográfica distinta, entonces la incidencia de la actividad hidrocarburífera sobre los municipios es distinta: hay mayor actividad en los municipios del Alto Valle”.
Agregó que con la nueva información que cuenta la Secretaría, producto de la capacidad de georreferenciar los pozos, establecieron una “fórmula de cercanía: que el municipio que está más cercano a los pozos tenga mayor incidencia en la distribución de la coparticipación”. En ese punto, destacó que el problema que hay en la provincia es que los municipios no son colindantes, es decir, en muchos casos hay tierras fiscales que los separan. Los pozos que se ubican en esas tierras serán otorgados al municipio más cercano, tomando como punto de referencia la plaza histórica de la ciudad.
Con el nuevo criterio, “todos los municipios que tienen áreas hidrocarburíferas van a ser municipios productores”, explicó. Por eso Cipolletti, que no tiene pozos activos en la actualidad, permanece en el listado de localidades productoras. El porcentaje que reciba cada uno va a depender de la producción que tenga cada zona.
A modo de ejemplo, indicó que “Allen es el municipio que tiene mayor incidencia en la producción de gas (de la provincia) y hoy está cobrando un 10% contra un 60% que cobra Catriel, que tiene el acuerdo que se ha mantenido invariable desde 2004”.
Respecto de la contrapropuesta técnica de la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, indicó que “tuvimos más de dos reuniones con los técnicos del municipio”. Detalló que “ellos tienen otra visión, de no proponer por producción sino por monto de regalías y discriminar las de gas y de petróleo” y remarcó: “a eso lo estamos analizando”.
En cuanto al planteo sobre la reparación histórica, sostuvo que “nosotros lo tuvimos en cuenta en nuestra fórmula, porque tenemos en cuenta la cantidad de pozos activos y pasivos que hay en la zona de influencia. Lo cierto es que lo de la reparación histórica se viene compensando en Catriel desde 2014, cuando fueron las primeras prórrogas hidrocarburíferas, pero bueno, es una discusión que excede al ámbito técnico”.
Para concluir, indicó que “necesitamos algo que sea transparente, que sea objetivo, que sea refutable técnicamente y acorde a la realidad de la actividad”.