1 de abril de 2026
VIDRIO IMPORTADO
Una más y van: fábrica bonaerense apaga sus hornos para importar desde China
La histórica vidriera Rigolleau, con base en Berazategui, atraviesa un escenario crítico: caída del consumo, pérdidas millonarias y desplome exportador. Ya redujo producción, desvinculó trabajadores y comenzará a importar vajilla desde China, en una reconversión que genera incertidumbre.

La histórica fábrica de vidrio Rigolleau, con más de 120 años de trayectoria y planta en Berazategui, atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. En medio de una fuerte caída del consumo y un deterioro sostenido de sus resultados, la empresa decidió reducir producción local, avanzar con despidos y comenzar a importar vajilla terminada desde China.
El giro en la estrategia se produce tras un balance negativo en 2025, con pérdidas superiores a los 5.500 millones de pesos. En los últimos dos ejercicios, el rojo acumulado supera los 7.000 millones, reflejando el impacto de la caída de ventas, el aumento de costos y la creciente competencia de productos importados a menor precio.
Como parte del ajuste, la compañía apagó tres de sus hornos durante el último año, una señal clara del freno en la actividad industrial dentro de la planta bonaerense. La medida derivó en la reducción de alrededor de 100 puestos de trabajo, lo que encendió alarmas entre los empleados por la posibilidad de nuevos recortes.
Aunque desde la empresa aseguran que no hay planes inmediatos de más despidos, la reestructuración apunta a reconvertir líneas de negocio, especialmente las vinculadas a vajilla y productos de uso doméstico. En ese segmento, la importación resulta hoy más competitiva que la producción local, incluso considerando costos de logística y embalaje.
Actualmente, Rigolleau opera con cerca del 60% de su capacidad instalada, un nivel que evidencia la contracción de la actividad. A esto se suma la caída de las exportaciones, que registraron una baja interanual del 37,8%, profundizando el escenario adverso que enfrenta la compañía.
Pese al contexto, la empresa mantiene activas sus líneas estratégicas orientadas a envases para las industrias farmacéutica y alimentaria, donde la demanda se sostiene con mayor estabilidad. Sin embargo, el cambio de hábitos en sectores clave —como el pasaje de bebidas del vidrio a la lata— y la presión importadora configuran un nuevo escenario que obliga a redefinir el futuro de una de las industrias emblemáticas de la provincia.