7 de enero de 2026
ECONOMIA
Pagar para seguir debiendo: el Gobierno llega con lo justo a los USD 4.200 millones
Con un préstamo bancario y dólares reunidos a contrarreloj, el Gobierno logró cubrir vencimientos por USD 4.200 millones, en una maniobra que vuelve a exponer la fragilidad de las reservas y la dependencia del crédito para cumplir con los pagos.

El Gobierno nacional aseguró los fondos necesarios para afrontar este viernes vencimientos de deuda por unos USD 4.200 millones, correspondientes a bonos en moneda extranjera. Para cumplir con esos pagos, el Tesoro combinó dólares propios con financiamiento obtenido a través de acuerdos con entidades financieras.
Según fuentes oficiales citadas por Clarín, el Tesoro cerró un préstamo directo con un grupo de bancos, bajo la modalidad de un crédito tipo Repo. Ese esquema permitió reforzar la disponibilidad de divisas junto con los dólares que el Estado ya había adquirido por distintas vías en las últimas semanas.
El financiamiento potencial ofrecido por las entidades alcanzaba los USD 7.000 millones, aunque finalmente el Gobierno tomó alrededor de USD 1.600 millones, monto suficiente para completar los pagos previstos. De ese total, una parte de los vencimientos —unos USD 500 millones— está en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS y del Banco Central, lo que atenúa el impacto sobre las reservas al permanecer dentro del sector público.
El primer día hábil del año, el Gobierno envió a los tenedores el aviso oficial de pago correspondiente a bonos con vencimientos en 2030, 2035, 2036, 2038, 2041 y 2046, tanto en dólares como en euros. Se trata de títulos emitidos en agosto de 2020, tras la reestructuración de la deuda encabezada por Martín Guzmán durante la gestión de Alberto Fernández.
De acuerdo con los últimos datos disponibles del Banco Central, el Tesoro inició 2026 con USD 1.970 millones, cifra a la que se sumarán USD 706 millones por la venta de acciones de las hidroeléctricas del Comahue. Ese ingreso, que se concretará esta semana, refuerza la expectativa oficial de que parte de los fondos cobrados por los bonistas sea reinvertida en deuda argentina.