¿SE LES FUE LA MANO?
13/12/2019
Fede Bal y Lourdes Sánchez se comieron la boca y desataron un escándalo
El actor y la animadora infantil cerraron su coreografía con un fogoso beso que despertó los celos del Chato Prada
El 19 de agosto pasado, en una presentación del Súper Bailando, Federico Bal y Lourdes Sánchez hicieron un cuarteto bastante hot y revolucionaron la pista más polémica de la televisión argentina. 

Y es que frente a sus respectivas parejas, el hijo de Carmen Barbieri que en ese entonces estaba en pareja con Bianca Iovenitti, y la mujer de El Chato Prada decidieron que el broche de oro a su performance fuera un fogoso final con chape incluido.
 


Aquel beso fue uno de los temas más candentes de aquel momento. Sin embargo, de ese entonces no pasó más nada y la pareja continuó siendo una de las preferidas del certamen. Y es que pese a los problemas que debieron atravesar este año ambos participantes, por la salud de ella y el fallecimiento del padre de él, ellos siempre se presentaron con muchísimo profesionalismo.

Pero ayer el vivo les jugó una mala pasada. Y es que en la primera semifinal del ciclo comenzó con un tremendo blooper: la pantalla del estudio no se abrió cuando debía hacerlo y obligó a los participantes a repetir la performance.

En este marco, los participantes decidieron dejar todo en la pista... Y volvieron a comerse la boca de tal manera que sorprendieron a todos en el estudio y provocaron la furia del Chato Prada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Por supuesto que el beso fue tema de debate en el piso donde Fede terminó confesando: "Estaba todo saliendo tan mal, no abría la pantalla, llegamos ahí y estabas vos en el medio!! Yo en mi cabeza dije ahora le doy un beso y la rompo, en el beso por lo menos le doy con una frutillita". Y ella salió a bancarlo: "Que se acuerden del beso por lo menos, a mí me pasó lo mismo, te juro".

A quien no le pareció nada simpático el cierre fue al productor que rotundamente dijo que no aprobaba el beso. Entonces Bal quiso poner paño frío a la situación y justificó: "Cuando bailamos no hay que medirse, si vas a medias no vayas. Si tengo que pedir disculpas no tengo problemas, voy al control, le doy la mano". Y secamente El Chato lanzó: "No hace falta, que se quede en la pista".