El gobierno presentó una nueva ley ómnibus y tuvo que recular de inmediato
El proyecto de Ley de Competitividad Financiera, que modifica decenas de leyes, quedó envuelto en una polémica instantánea por la idea de cobrar impuestos a los CEDEARs. Ahora dicen que era parte de un borrador viejo y lo van a sacar.
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El proyecto de Ley de Competitividad Financiera, una verdadera ley ómnibus que modifica decenas de normas existentes, y que se debe a la pluma del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, causó una fuerte polémica ni bien entró al Congreso, y el gobierno nacional ya tuvo que dar marcha atrás en un punto clave.
Se trata del artículo que dispone incluir en el impuesto a las ganancias a las inversiones en CEDEARs, que son papeles que representan acciones de empresas extranjeras (o incluso argentinas) que cotizan, en dólares, en mercados internacionales. Es decir, una forma de dolarizar el portafolio sin mover las divisas fuera del país.
El mercado reaccionó negativamente ante esta novedad, y el Ministerio de Economía salió a explicar que esa disposición se quitará del texto, ya que corresponde a “un borrador viejo”.
No es la primera vez que un proyecto de Sturzenegger causa controversia ni la primera vez que el gobierno de Javier Milei debe recular parcialmente en esas iniciativas. De todos modos, si el abultado texto enviado al Congreso se convierte en ley, causará una profunda reforma de varios aspectos del mercado financiero, ya que cambiará decenas de leyes vigentes.
Entre las principales modificaciones incluidas en el proyecto se encuentra la autorización para emitir pagarés indexados por la inflación o por el valor del dólar.
Otra medida es el avance en la tokenización de valores negociables, ya que se dispone que todos pueden emitirse y negociarse en la blockchain, el sistema que utilizan Bitcoin y el resto de las criptomonedas.
Además, los cupones emitidos por las empresas de tarjetas de crédito son “ascendidos” a la categoría de títulos ejecutivos, y se los puede endosar e intercambiar en el mercado de capitales. El proyecto también establece que los plazos fijos largos (más de un año) también pueden endosarse y negociarse.
También se extiende el concepto de prenda para que incluya bienes intangibles como software y derechos de propiedade intelectual.
Entre las “víctimas” de la reforma propuesta por el gobierno libertario se encuentran las sociedades de capitalización y ahorro que ofrecen planes para la compra de vehículos.