Urbanización sin freno: cuestionan el avance inmobiliario sobre las Sierras de Tandil
La Asamblea por la Preservación de las Sierras apunta contra el desarrollo de emprendimientos en sectores protegidos y pone bajo la lupa el rol del Municipio en el control de las obras y las excepciones otorgadas.
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El avance de construcciones y loteos sobre el cordón serrano de Tandil volvió a quedar bajo cuestionamiento. Ambientalistas y sectores de la oposición advierten sobre una expansión urbana que, según denuncian, avanza sobre áreas protegidas y exhibe fallas de control por parte del municipio.
La Asamblea por la Preservación de las Sierras sostiene que el crecimiento inmobiliario genera fragmentación de hábitats, pérdida de biodiversidad, contaminación de cuencas y un mayor riesgo de inundaciones. En particular, vincula las recientes lluvias y desbordes en sectores donde antes no eran habituales con la ocupación de áreas naturales de absorción de agua.
El principal eje del reclamo es el Plan de Desarrollo Territorial (PDT), aprobado en 2005. Según la organización, la normativa estableció restricciones para preservar las Sierras y creó la Zona Protegida Natural, con límites a las subdivisiones y construcciones según la altura sobre el nivel del mar.
El PDT también contemplaba la elaboración de un Plan de Manejo Ambiental en un plazo de 520 días. Sin embargo, la Asamblea sostiene que nunca fue concluido y cuestiona que, mientras continúa pendiente ese instrumento, se multipliquen las construcciones y loteos en sectores alcanzados por restricciones.
Uno de los puntos más controvertidos son las subdivisiones de terrenos. La organización cuestiona la existencia de lotes con superficies inferiores a las previstas por la normativa y menciona sectores como Villa del Lago, Entresierras, Montecristo, La Elena, Juan B. Justo, Ruta 30 y Cerro Leones.
También denuncia que algunos emprendimientos habrían avanzado mediante excepciones o autorizaciones que considera irregulares. Frente a esto, cuestiona el rol del Estado municipal y sostiene que la responsabilidad por el control no puede recaer exclusivamente en quienes compran terrenos sin conocer su situación normativa.
"No es desprolijidad, es producción de desigualdad en múltiples sentidos. Intra e intergeneracional", plantea la Asamblea, que advierte además que la flexibilización de las restricciones puede multiplicar el negocio inmobiliario y aumentar la presión sobre infraestructura y servicios.
En ese marco, la organización convocó a una manifestación para el 2 de octubre a las 18 frente al Municipio, con el objetivo de rechazar el avance urbano sobre las Sierras y reclamar el cumplimiento del PDT y una política de preservación para uno de los principales patrimonios naturales de Tandil.