Diputados se desperezan y el oficialismo apuesta a una sesión sin sobresaltos
Tras dos meses de parate, la Cámara baja retoma actividad el miércoles con la reforma del BCRA, Inocencia Fiscal y la adhesión al tratado de patentes, en medio de tensiones con gobernadores aliados.
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Después de más de dos meses cerrado, el recinto de la Cámara de Diputados volverá a funcionar el próximo miércoles, con una sesión especial convocada para las 12 del mediodía. El oficialismo buscará avanzar con tres proyectos centrales: la reforma del Banco Central, la nueva ley de Inocencia Fiscal y la adhesión al sistema internacional de patentes.
El temario, amplio, contrasta con el escenario del Senado, donde Patricia Bullrich enfrenta dificultades para cerrar dictámenes. En Diputados, Martín Menem logró construir una agenda que suma además la reducción del IVA a la fécula de mandioca —a pedido de Misiones— y expedientes simbólicos de declaración de capitales nacionales.
La amplitud del temario responde a la necesidad oficialista de enviar señales a los bloques aliados, tras la derrota en el Senado y la baja imagen del presidente Javier Milei, que llevó a gobernadores como los de Catamarca, Tucumán y Salta a mostrar mayor autonomía. En ese contexto, Hugo Passalacqua (Misiones) logró cohesionar bloques de ambas cámaras bajo su órbita, en un movimiento que genera inquietud en Karina Milei y Diego Santilli. Pese a eso, en Diputados no hay indicios de una derrota oficialista el miércoles.
La reforma del Banco Central, definida por Milei como "la más importante" de esta etapa de su gestión, apunta a consolidar normativamente el principio de emisión cero. El proyecto prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a las provincias y el uso de letras intransferibles, y limita la transferencia de utilidades a las ganancias reales obtenidas por la entidad. También endurece los requisitos para remover al presidente y a los directores del organismo, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.
La nueva ley de Inocencia Fiscal, por su parte, amplía sin topes de ingresos ni patrimonio el universo de contribuyentes que podrán adherir al Régimen Simplificado de Ganancias —hoy limitado a quienes declaran ingresos anuales de $1.000 millones y patrimonio de hasta $10.000 millones— y extiende el beneficio hasta el 31 de diciembre de 2027. El texto redefine el concepto de "discrepancia significativa" que habilita a ARCA a impugnar declaraciones juradas, fijándolo en una diferencia no inferior al 15%, y reduce un 25% las multas por infracciones formales a las PyMEs.
En tanto, la adhesión al PCT (Patent Cooperation Treaty), sistema al que ya adhirieron 158 países, busca simplificar el registro internacional de patentes para investigadores y empresas argentinas. Sin embargo, también implica riesgos: facilitaría el patentamiento de multinacionales extranjeras, lo que podría perjudicar a la producción nacional de genéricos y encarecer el acceso a medicamentos. Ante ese escenario, el Gobierno resolvió dejar en reserva el capítulo II del tratado para mantener control local sobre ciertos instrumentos de evaluación técnica.