Nucleamiento del Noroeste presiona a Vialidad Nacional por el estado de tres rutas
Dirigentes de esa región alertaron a las autoridades sobre el deterioro de los corredores clave por donde sale la producción. La mira puesta en las rutas 188, 5 y 7. El detalle de situación en cada una de ellas.
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Dirigentes del noroeste de la provincia de Buenos Aires alertaron a las autoridades nacionales sobre el grave deterioro de los corredores viales por los que sale la producción agropecuaria de la región.
Representantes de la Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense entregaron en la sede central de Vialidad Nacional un informe técnico que revela que casi dos tercios de las rutas nacionales que atraviesan la zona presentan signos severos de desgaste.
El documento, recibido por el administrador del organismo, Marcelo Campoy, detalla las dificultades que enfrentan a diario 24 distritos y cerca de 900.000 habitantes.
Se trata de vías estratégicas para el transporte de cargas hacia los puertos y hacia la cuenca de Vaca Muerta, así como para el movimiento comercial local.
Desde Vialidad Nacional respondieron con un panorama austero: por falta de presupuesto público, solo se realizarán tareas básicas de mantenimiento —como bacheo provisorio y control de malezas—, mientras que las obras de envergadura quedarán sujetas a futuras concesiones privadas.
Los puntos más críticos
• Ruta Nacional 188: Los dirigentes reclamaron intervenciones urgentes por el avanzado deterioro del pavimento. Las autoridades prometieron trabajos en el tramo entre Pergamino y Junín, aunque sin precisar plazos ni el alcance de las obras.
• Ruta Nacional 5: Uno de los tramos más peligrosos. Circulan más de 1.200 camiones por día y se registran más de 50 muertes al año por accidentes. La Federación insistió en la necesidad de completar la autovía.
• Ruta Nacional 7: El tramo pendiente entre Junín y Luján se incorporará al paquete de la concesión de la Ruta 8 y se financiará con peajes.
El informe atribuye la acelerada rotura de pavimentos, banquinas, puentes y alcantarillas a la combinación del intenso tránsito pesado y el ascenso de las napas freáticas.
La comitiva, integrada por los dirigentes Dardo Dameno y Daniel Reus, y acompañada por representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA), se retiró con un diagnóstico claro: el Estado nacional se limitará al mantenimiento mínimo, mientras que cualquier ampliación o construcción de autovías quedará en manos de inversores privados.
El reclamo pone de relieve no solo la preocupación por la seguridad de quienes circulan a diario entre localidades vecinas, sino también el impacto económico que el mal estado de las rutas genera sobre la producción regional, que enfrenta costos de transporte cada vez más elevados.