Apps
Jueves, 9 julio 2026
Argentina
RELEVAMIENTO

Sin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativo

Un reporte académico advierte que las provincias absorben cada vez más el ajuste nacional en educación, mientras se derogan los pisos mínimos de inversión y ganan terreno los esquemas de financiamiento por demanda hacia el sector privado.

Sin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativoSin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativoSin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativoSin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativo
Compartir

Un nuevo informe elaborado en conjunto por el el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló que el gasto nacional en Educación y Cultura acumula una contracción real del 47,7% entre 2024 y 2025, con una nueva caída proyectada del 12,7% para este año. De confirmarse ese escenario, el sistema educativo argentino completaría tres ejercicios consecutivos de retroceso presupuestario.

Sin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativo

Según el estudio, el derrumbe comenzó en 2024, cuando la función Educación y Cultura sufrió una baja real del 43,2% frente al año anterior y perdió cerca de 0,6 puntos porcentuales de participación en el PBI. El informe remarca que ese ajuste fue proporcionalmente más profundo que el aplicado al resto del gasto público nacional.

Buena parte de esa reducción se explica por la discontinuación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una herramienta que reforzaba los salarios docentes provinciales. Su eliminación trasladó una mayor carga financiera a las jurisdicciones, que debieron asumir un rol más protagónico en el sostenimiento del sistema educativo.

Sin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativo

La tendencia se profundizó en 2025, con una nueva caída real del 7,9%, concentrada principalmente en las transferencias a universidades, a programas de apoyo a estudiantes y a las provincias. Para 2026, de no ampliarse las partidas vigentes, el reporte proyecta una contracción adicional del 12,7%, lo que ubicaría la participación de Educación y Cultura en el PBI entre las más bajas de la serie.

El desglose por programas muestra un ajuste desigual: el financiamiento a las universidades cayó 5,4% en términos reales, las becas estudiantiles se redujeron 42,5% y el programa de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas retrocedió 49,5%. La excepción fue el Plan Nacional de Alfabetización, que ganó peso presupuestario y se transformó en una de las principales líneas de la Secretaría de Educación.

Sin FONID ni piso del 6% del PBI: el nuevo mapa del financiamiento educativo

El informe también pone el foco en el debate sobre los mecanismos de financiamiento por demanda, que ganaron impulso durante los últimos años. El proyecto de Ley de Libertad Educativa, que trascendió públicamente a fines de 2025, propone instrumentos como vouchers, becas y créditos fiscales dirigidos directamente a las familias, además de obligar a las provincias a crear sistemas de transferencias hacia instituciones privadas. Los autores advierten que ese tipo de esquemas puede derivar en mayor segmentación de la matrícula y en un debilitamiento de la oferta estatal.

Otro punto central del reporte es la derogación de los pisos mínimos de inversión educativa. La Ley de Presupuesto 2026 eliminó la meta histórica del 6% del PBI, vigente desde 2005, junto con otros compromisos normativos vinculados a ciencia, tecnología y educación técnico-profesional. En este último caso, el estudio calcula que el financiamiento resultante es un 97% inferior al que hubiera correspondido bajo la normativa anterior.

Para los autores del trabajo, el escenario actual combina una menor disponibilidad de recursos nacionales con cambios profundos en las reglas de coordinación federal, lo que deja a las provincias más expuestas a sus propias capacidades fiscales. El informe concluye que la discusión sobre el financiamiento educativo ya no pasa solo por el volumen del gasto, sino por quién financia, cómo se distribuyen los recursos y qué rol asume el Estado frente a las desigualdades territoriales del sistema.

OTRAS NOTAS

PONE PRIMERA

La autonomía vuelve a colarse en la agenda y un distrito va por su Carta Orgánica Municipal

Con dos tercios del Concejo Deliberante, Castelli dio el primer paso hacia su autonomía institucional y reavivó el debate por el rol de los municipios

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET