8 de junio de 2026
INTERNACIONALES
Empate técnico y final abierto en las elecciones presidenciales de Perú
Los datos del escrutinio oficial se conocerán recién el 15 de julio y los boca de urna una diferencia dentro del margen de error a favor de Keiko Fujimori

Según el boca de urna de Ipsos, Keiko Fujimori se imponía este domingo por un ajustadísimo 50,7% a 49,3% sobre Roberto Sánchez en la segunda vuelta presidencial.
Una diferencia de apenas 1,4 puntos que queda dentro del margen de error del 3%, es decir un virtual empate.
El país sigue partido al medio. En Lima, Keiko arrasó con 66,1% contra 33,9%. En el interior, Sánchez dio vuelta la tortilla: 67,8% a 32,2%.
Otro sondeo de Datum dio números casi idénticos (50,53% - 49,47%). Habrá conteo rápido más preciso en las próximas horas, pero los resultados oficiales recién llegarían a mediados de julio. Ipsos ni siquiera incluyó el millón doscientos mil votos de los peruanos en el exterior.
La jornada transcurrió con relativa normalidad, aunque hubo algunos incidentes con boletas invalidadas y un intento de toma de un local de votación. El presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, salió rápido a descartar cualquier "narrativa de fraude".
Más del 70% de los peruanos no había votado por ninguno de los dos en la primera vuelta. Fujimori sacó 17,18% y Sánchez 12,03% en abril. El hartazgo es mayúsculo.
Una vendedora de pachamanca en Lima lo resumió perfecto: “Castillo me decepcionó con su corrupción y el ‘sombrero’ Sánchez es igual. Keiko tampoco hizo nada con tantos congresistas”.
Los críticos de Fujimori le siguen colgando la herencia de su padre Alberto (fallecido en 2024). A Sánchez le cuestionan su cercanía con el caótico Pedro Castillo (70 cambios de ministros en solo 16 meses).
Keiko apostó fuerte a la mano dura contra la delincuencia y las extorsiones que tienen en jaque a empresas y transportistas.
Sánchez buscó tranquilizar al centro prometiendo no trabar las inversiones extranjeras (EE.UU. y China), aunque dejó abierta la puerta a renegociar contratos mineros y de gas.
La polarización es total y el resultado tan apretado que ya se habla de posibles conflictos postelectorales. Mientras tanto, los peruanos siguen eligiendo “entre dos que no quieren”, como graficó una joven en la cola de un colegio limeño.