Apps
Sábado, 6 junio 2026
Argentina
6 de junio de 2026
UNA DUPLA GENIAL

La sociedad artística que creó una estética eterna

La historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no puede entenderse solamente desde la música. Detrás de las letras del Indio Solari y las guitarras de Skay Beilinson existió otra pieza fundamental en la construcción del universo ricotero: Rocambole, el artista plástico que transformó las ideas de la banda en imágenes inolvidables y creó una de las identidades visuales más poderosas del rock argentino

La sociedad artística que creó una estética eterna
Compartir

Ricardo Cohen, conocido popularmente como Rocambole, comenzó a trabajar con Los Redondos a fines de los años 70, en plena efervescencia contracultural platense. Desde entonces, se convirtió en el responsable de las tapas de discos, afiches, escenografías y de toda la estética visual que acompañó a la banda durante décadas.
 

La relación artística entre el Indio y Rocambole fue mucho más que un vínculo laboral. Ambos compartían una mirada política, cultural y estética atravesada por la rebeldía, la contracultura y el rechazo a los modelos tradicionales de la industria musical. Mientras el Indio construía letras cargadas de simbolismo, crítica social y personajes oscuros, Rocambole traducía ese universo en imágenes surrealistas, inquietantes y profundamente reconocibles.
 

De esa conexión nacieron tapas históricas como Oktubre, Un baión para el ojo idiota, Luzbelito y La mosca y la sopa, convertidas con el tiempo en verdaderos íconos culturales. Las ilustraciones de Rocambole mezclaban multitudes, figuras deformes, puños en alto, ciudades incendiadas y referencias políticas que terminaron formando parte inseparable de la identidad ricotera.
 

El propio Rocambole definía a Los Redondos como una “obra total”, donde música, poesía e imagen convivían como un mismo lenguaje artístico. El Indio aportaba conceptos, frases o ideas generales y el ilustrador las transformaba en escenas cargadas de misterio y simbolismo.
 

Esa estética artesanal también era una declaración de principios. Mientras gran parte de la industria musical avanzaba hacia diseños comerciales y estrategias de marketing tradicionales, Rocambole trabajaba con ilustraciones hechas a mano, alejadas de las tendencias del mercado. Sus dibujos, realizados con tinta, lápiz y técnicas analógicas, reforzaban el espíritu independiente de la banda.
 

Las imágenes creadas por Rocambole trascendieron las tapas de discos. Se transformaron en banderas, remeras, murales y tatuajes que acompañaron durante décadas a miles de seguidores. El imaginario ricotero terminó siendo tan visual como musical.
 

Incluso después de la separación de Los Redondos en 2001, el vínculo artístico entre el Indio y Rocambole continuó presente. Ambos mantuvieron intacta la esencia underground que los había unido desde los años de bohemia en La Plata y siguieron construyendo un universo cultural que excedió ampliamente al rock.
 

Con la muerte del Indio Solari, también vuelve a ponerse en valor el trabajo de Rocambole, inseparable de la historia de Los Redondos. Porque buena parte de la mística ricotera no solo se escuchaba: también se veía.
 

Las canciones del Indio y las imágenes de Rocambole terminaron formando una identidad colectiva que todavía hoy sigue viva en recitales, plazas, marchas y banderas. Una sociedad artística irrepetible que convirtió a Los Redondos en mucho más que una banda de rock.

OTRAS NOTAS

PROPUESTAS

La Provincia ofreció la Legislatura para despedir al Indio Solari: la familia definirá dónde será el velatorio

Martín Menem prohibió usar el Congreso para despedir al ídolo del rock nacional y hubo una propuesta del gobierno bonaerense para realizar el velatorio en La Plata. Esperan la respuesta de la familia para confirmar

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET