La Tecla
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El gobernador bonaerense Axel Kicillof aprovechó su participación en un foro internacional en Barcelona para reforzar su perfil político y cuestionar la gestión de Javier Milei. En el marco de la Movilización Global Progresista, se posicionó como una de las voces argentinas frente al avance de la ultraderecha y planteó la necesidad de construir alternativas con proyección internacional. Durante su exposición, criticó la narrativa oficial sobre la economía al señalar que la supuesta estabilidad no se refleja en la vida cotidiana y advirtió sobre el deterioro de la producción, los ingresos y los servicios públicos.
En ese contexto, puso el foco en el rol de los gobiernos locales para amortiguar el impacto social de las políticas nacionales, defendió la inversión pública y reivindicó valores vinculados a la justicia social. “Hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”, sintetizó, marcando su diferenciación con el rumbo del Ejecutivo nacional.
El evento reunió a dirigentes de distintas ciudades como los alcaldes de Barcelona, Jaume Collboni, y de Roma, Roberto Gualtieri, junto a referentes de Europa y América del Norte, con el objetivo de intercambiar experiencias y coordinar respuestas ante desafíos globales como la desigualdad y el debilitamiento democrático. En paralelo, Kicillof mantuvo reuniones bilaterales con líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, José Luis Rodríguez Zapatero y Elly Schlein, donde analizaron el escenario regional y el rol de las fuerzas progresistas.
Acompañado por el ministro Carlos Bianco y la asesora Cecilia Nicolini, el gobernador utilizó su paso por España para combinar críticas a la política económica nacional con el fortalecimiento de su proyección internacional.