1 de abril de 2026
ECONOMIA
Crisis de ingresos y soluciones extremas: reaparece la idea de cuasimonedas
La caída de la coparticipación y las dificultades para sostener el gasto público reactivan el debate sobre instrumentos de emergencia. Desde el planteo de un intendente bonaerense hasta la reciente decisión de La Rioja de emitir bonos, resurgen experiencias que remiten a la crisis de 2001, mientras especialistas advierten sobre los límites y riesgos de estos mecanismos y algunos municipios exploran alternativas más innovadoras.

La caída de la coparticipación volvió a instalar en la agenda la posibilidad de recurrir a cuasimonedas como herramienta para sostener las finanzas públicas. En ese contexto, el intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, planteó que la provincia de Buenos Aires podría evaluar mecanismos de este tipo para afrontar pagos y obligaciones, ante ingresos que, según explicó, crecen interanualmente pero no logran compensar la inflación real.
El jefe comunal advirtió sobre la magnitud del problema fiscal al señalar que el ajuste necesario para equilibrar las cuentas sería inviable. “No se trata solo de pagar sueldos: aun dejando de cubrir seguros, afectando la salud o desatendiendo la educación, no alcanzaríamos”, sostuvo en declaraciones públicas, graficando el impacto de la reducción de recursos.
Si bien aclaró que la propuesta no fue presentada formalmente ante el gobierno provincial, Arranz sugirió retomar experiencias como el Patacón, el bono que funcionó como cuasimoneda en Buenos Aires durante la crisis de 2001. La discusión se da en paralelo a decisiones recientes, como la de La Rioja, donde la Legislatura autorizó la emisión de bonos por 22.500 millones de pesos -los denominados Bocade- reavivando el recuerdo de instrumentos similares.
Durante la crisis de principios de siglo, la falta de liquidez llevó a múltiples jurisdicciones a emitir sus propios bonos. Además del Patacón bonaerense y el Lecop nacional, circularon cuasimonedas como el Lecor en Córdoba, los Federales en Entre Ríos o el Quebracho en Chaco. Estas herramientas surgieron en un contexto de fuertes restricciones a la emisión monetaria, propias del régimen de convertibilidad, que obligaban a las administraciones a buscar alternativas para sostener el gasto corriente.
Especialistas en historia económica señalan que estos instrumentos no fueron una anomalía aislada, sino una respuesta recurrente ante limitaciones estructurales del sistema monetario. En ese sentido, remarcan que cada episodio de crisis fiscal profunda en Argentina tiende a reactivar mecanismos de este tipo, aunque con diferentes formatos y alcances según el contexto.
En paralelo, algunas experiencias locales buscan caminos alternativos. En Marcos Paz, por ejemplo, se desarrolló “Activo”, un sistema basado en tecnología blockchain que funciona como incentivo dentro de la economía local. Su impulsor, el intendente Ricardo Curutchet, plantea que este tipo de herramientas digitales permiten mejorar la trazabilidad de las transacciones y formalizar circuitos económicos, ofreciendo una variante moderna frente a los tradicionales bonos de emergencia.