La Tecla
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La inteligencia artificial conversacional sigue expandiéndose en todos los ámbitos, pero también revela sus debilidades. En ese contexto, la startup Memvid, con sede en California, lanzó una original oferta laboral: busca “provocadores de IA” para someter a los chatbots a pruebas de estrés reales.
El puesto consiste en mantener conversaciones prolongadas, durante una jornada completa de ocho horas, con los principales sistemas de IA del mercado.
La misión es clara: frustrar, insistir, repetir temas, retomar conversaciones anteriores y documentar todo tipo de fallos que surjan, desde pérdidas de contexto y lapsos de memoria hasta respuestas incoherentes o “alucinaciones”.
Según explicó Mohamed Omar, cofundador y CEO de Memvid, “toda la IA depende de la memoria. Es el santo grial”.
El rol no requiere títulos universitarios ni conocimientos técnicos avanzados en programación o machine learning. Lo que sí buscan es gente que haya sido “decepcionada repetidamente por la tecnología” y que tenga paciencia para insistir una y otra vez con las mismas preguntas o líneas de conversación.
El puesto refleja una preocupación creciente en la industria: los chatbots ya no son solo herramientas de entretenimiento o asistencia básica, sino que se utilizan en entornos sensibles como asesoramiento legal, decisiones médicas o procesos empresariales críticos. Incidentes de alucinaciones, respuestas falsas presentadas como ciertas, se han multiplicado en los últimos meses, pasando de dos por semana en primavera de 2025 a dos o tres diarias en otoño, según reportes del sector.
La oferta paga US$800 por cada jornada de ocho horas. No hay fecha límite para postularse, aunque desde la compañía anticipan que seleccionarán candidatos en las próximas semanas.
Este curioso empleo demuestra cómo la propia evolución de la IA está generando roles completamente nuevos, muchos de ellos enfocados en encontrar y explotar las grietas que aún persisten en estos sistemas que prometen cambiar el mundo.