En un nuevo capítulo de la interminable saga entre Wanda Nara y Mauro Icardi, la empresaria y conductora argentina lanzó una serie de publicaciones explosivas en su cuenta de X que reavivaron el conflicto con su exmarido.
Todo comenzó luego de que trascendiera que Icardi, jugador del Galatasaray, habría intentado contactarla a la madrugada tras salir de del cumpleaños de su compañero Lucas Torreira en Estambul.
Wanda Nara inició la ofensiva con un mensaje directo y cargado de ironía: “Los niños y los borrachos NO mienten”, acompañado de emojis que aludían a un contexto de alcohol y diversión. La frase, popularmente asociada a que en estados de ebriedad se revelan verdades ocultas, fue interpretada como una clara alusión al futbolista.
En publicaciones posteriores, Nara profundizó sus acusaciones: “¿El alcohol o lo que realmente sentís? Unos mensajitos de WhatsApp más para la justicia. Con fecha de ayer”. Afirmó poseer capturas de pantalla de los intercambios y advirtió: “Guarden este tweet”. También cuestionó la situación sentimental de Icardi con indirectas hacia su actual pareja: “Y qué poco vale una mujer que se presta a todo esto por dinero. Soportar insultos públicos, descuidos, faltas de respeto al por mayor y que te usen”.
En diálogo con la periodista Yanina Latorre en el programa Sálvese Quien Pueda (América TV), Nara confirmó los detalles: “Me empezó a escribir a la madrugada saliendo de la fiesta” y reveló que el futbolista “me quería llamar por cámara”. Según su relato, Icardi estaba solo en su camioneta en ese momento.
El episodio se enmarca en un ida y vuelta que se intensificó cuando Icardi desarchivó fotos familiares antiguas en Instagram y publicó un descargo furioso contra la prensa y la “farándula argentina decadente”. En el negó cualquier tipo de acercamiento reciente con su exesposa y afirmó: “Quédense más que tranquilos que no tengo nada que recordar de mi pasado cuando mi presente es increíble y con la mujer que amo y quiero estar toda mi vida”, en clara referencia a Eugenia “China” Suárez.
Mientras tanto, Suárez se encontraba en Buenos Aires por compromisos laborales y celebrando el cumpleaños de una de sus hijas con Benjamín Vicuña, lo que alimentó las especulaciones sobre la distancia física y emocional en la pareja del futbolista.
Este nuevo round en la guerra pública entre ambos que ya incluye batallas judiciales por división de bienes, deudas alimentarias y custodias promete más revelaciones, ya que Nara anticipó que los mensajes podrían sumarse a causas en curso. Por su parte, Icardi mantiene su postura de desmentida total y foco en su vida actual en Turquía.

