De forma reciente, la investigación judicial puso el foco en una serie de gastos realizados en Estados Unidos y distintos destinos europeos que habrían sido abonados con una tarjeta de crédito corporativa perteneciente a una empresa vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino.
Los consumos, atribuidos a Érica Gillette, la esposa del empresario teatral y político, Javier Faroni, incluyen compras en marcas de lujo, alojamientos en hoteles cinco estrellas alquileres temporarios y servicios de costos elevados.
Según consta en el expediente, los movimientos financieros no guardarían relación directa con actividades comerciales de la firma, lo que encendió las alertas sobre un posible uso personal de fondos empresariales.
La causa analiza si estos gastos formaron parte de un esquema más amplio de desvío de dinero y maniobras irregulares a través de sociedades radicadas en el exterior.
En ese contexto, la Justicia ordenó distintas medidas de prueba y citaciones para determinar responsabilidades y esclarecer el destino de los fondos investigados. El caso se inscribe en una trama de mayor alcance que involucra contratos, intermediaciones comerciales y el manejo de recursos generados por actividades vinculadas al fútbol profesional, y podría derivar en nuevas imputaciones en las próximas semanas.