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Domingo, 18 octubre 2026
Argentina
EN EL CORAZóN

Las madres de la política

Entre las responsabilidades de la gestión, la militancia y la vida familiar, dirigentes bonaerenses transitan distintas formas de vivir la maternidad. En el Día de la Madre, historias, desafíos y aprendizajes de quienes combinan la actividad política con uno de los vínculos más importantes de sus vidas.

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La política no tiene horarios fijos. Las agendas cambian, las urgencias se imponen y las responsabilidades muchas veces se extienden más allá de lo previsto. En ese ritmo cotidiano, numerosas dirigentes bonaerenses también construyen su vida familiar, con los desafíos que implica combinar la exposición pública, la gestión y los tiempos personales.

Pero no hay una única manera de transitar ese camino. Las experiencias, los vínculos y las circunstancias son diferentes, al igual que las formas de organizarse, acompañar y educar. Para algunas, la maternidad y la militancia llegaron de manera simultánea; para otras, el desafío pasa por encontrar un equilibrio entre las demandas de la función pública y la vida puertas adentro.

En el marco del Día de la Madre, intendentas y legisladoras comparten sus historias, reflexionan sobre el lugar que ocupa la maternidad en sus recorridos y cuentan qué enseñanzas buscan transmitirles a sus hijos. También aparecen las convicciones, los valores y las distintas maneras en que la experiencia personal atraviesa la forma de entender y ejercer la política.

Marisa Fassi: “Antes que intendenta y dirigente política, soy mamá”

En el marco del Día de la Madre, La Tecla dialogó con la intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi, sobre el vínculo con sus hijos, las enseñanzas de la maternidad y la manera en que esa experiencia personal atraviesa su forma de hacer política. Entre la sensibilidad y el carácter que exige la gestión, la jefa comunal aseguró que su principal fuente de fortaleza está puertas adentro de su casa.

“Ser madre fue lo más lindo que me pasó en la vida. Es el lugar donde más feliz me siento y, sin dudas, es toda mi fortaleza”, afirmó Fassi. La intendenta contó que siempre buscó tener una presencia cercana con sus hijos: “Me gusta ser una mamá presente, estar cerca de mis hijos, escucharlos, acompañarlos y tratar de entenderlos, incluso cuando pensamos distinto”.

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Para Fassi, esa experiencia también modificó su manera de relacionarse con los demás y terminó trasladándose a su mirada política. “La maternidad me enseñó a mirar la vida desde otro lugar, a ponerme en el lugar del otro, a no juzgar tan fácilmente y a entender que detrás de cada persona hay una historia completamente distinta que merece ser escuchada, valorada y respetada”, explicó.

En esa línea, sostuvo que una parte de esa mirada se refleja en la tarea de gobernar. “Una madre siempre piensa en cuidar, en proteger y, sobre todo, en construir un futuro mejor”, señaló. Y marcó una prioridad personal por encima de cualquier cargo: “Antes que intendenta y antes que dirigente política, soy mamá y esposa. Ese es el lugar más importante de mi vida, la bendición más grande que me regaló Dios y de donde saco la fuerza para todo lo demás”.



“Ojos de tigre” para la política

La maternidad, lejos de representar para Fassi una debilidad frente a las exigencias de la política, aparece como una fuente de carácter. “Creo que ser madre te hace más fuerte. La maternidad te enseña a proteger, a luchar, a tener paciencia, a escuchar y también a tomar decisiones difíciles”, sostuvo.

La intendenta de Cañuelas reconoció que la política exige firmeza y capacidad de decisión. “Es un ámbito muy exigente y competitivo, donde muchas veces hay que tener carácter, firmeza y, como digo yo, ojos de tigre; determinación y hambre de hacer las cosas bien para ayudar a la mayor cantidad de gente posible”, afirmó.

Pero, para Fassi, tener carácter no significa dejar de lado la sensibilidad. “Una mujer puede ser muy firme y, al mismo tiempo, tener una enorme capacidad de escuchar, de comprender y de ponerse en el lugar del otro”, señaló.

“La fortaleza y la sensibilidad son opuestos complementarios que se necesitan entre sí para una gobernabilidad eficaz”, definió.

En su caso, además, la maternidad funciona como un punto de equilibrio frente a las responsabilidades de la gestión. “Para mí, ser madre es toda mi fortaleza. Es lo que me sostiene, lo que me da equilibrio y lo que me recuerda todos los días cuáles son las cosas verdaderamente importantes”, aseguró.

El mensaje que quiere dejarles

Al hablar de sus hijos, Fassi dejó por un momento el traje de intendenta para concentrarse en aquello que espera transmitirles como madre. Entre sus principales enseñanzas aparece la capacidad de levantarse después de una caída.

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“Me gustaría que aprendieran que en la vida hay que levantarse siempre y pedir un round más”, expresó. “Todos nos equivocamos, que podemos caernos, pero lo importante es aprender de los errores, volver a ponerse de pie y seguir luchando por nuestros sueños”, agregó.

También habló de la importancia de que puedan construir su propio camino y perseguir sus objetivos. “Me gustaría que entiendan la importancia de construir su propio camino, de soñar en grande, de encontrar cada día un motivo para levantarse y seguir adelante”, señaló.

Pero, por encima de cualquier éxito personal, Fassi ubicó los valores. “Y, sobre todo, que sean buenas personas, que tengan sensibilidad, que sepan escuchar, respetar y ponerse en el lugar del otro. Que sean abanderados de la empatía y la solidaridad”, sostuvo.

Ante la posibilidad de resumir en una sola enseñanza aquello que quisiera dejarles, volvió a hablar de la libertad, la perseverancia y la capacidad de empezar de nuevo.

“Que nunca dejen de luchar por lo que quieren, que sueñen sin miedos ni presiones, y den todo de sí todos los días para estar un poco más cerca de lo que anhelan”, afirmó.

También les dejó un pedido: “Que tengan la libertad de elegir su propio camino, que no tengan miedo de equivocarse y que sepan que siempre se puede volver a empezar”.

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Y cerró con una reflexión que excede cualquier cargo político: “Porque al final, más allá de los logros, de los cargos o de cualquier reconocimiento, lo más importante es la persona que uno es y el amor que deja en los demás”.

Como último mensaje para sus hijos, sumó una referencia a su fe: “Que tengan fe en que Dios es grande y justo para escucharlos y acompañarlos”.


Érica Revilla: una mirada política atravesada por los valores y el ejemplo

Para Érica Revilla, intendenta de General Arenales, la política y la vida familiar fueron de la mano desde el comienzo. Su camino en la militancia empezó cuando ya tenía hijos y, con el paso de los años, esa experiencia terminó influyendo en su manera de pensar las responsabilidades, las decisiones y el futuro.

“La maternidad y la política fueron parte de mi vida desde el comienzo, porque empecé a militar siendo madre”, cuenta Revilla. A partir de allí, asegura que aprendió a mirar las decisiones desde una perspectiva diferente, con mayor conciencia sobre sus consecuencias.

“Me enseñó a mirar el futuro con otra responsabilidad, a entender que cada decisión importa y que detrás de cada necesidad hay personas y familias que esperan respuestas”, sostiene.

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Una mirada puesta en el futuro

En su visión sobre la gestión, hay cuestiones que adquirieron un peso particular: la educación, las oportunidades y las herramientas que necesitan los más jóvenes para construir su propio camino.

“Más que cambiar una decisión puntual, ser madre fortaleció mi mirada sobre la educación, las oportunidades y el futuro de nuestros hijos”, explica.

En ese punto, Revilla también reivindica valores que considera fundamentales para las nuevas generaciones. “Creo profundamente en el esfuerzo, en el mérito y en la cultura del trabajo, porque quiero que cada chico tenga herramientas para construir su propio camino”, afirma.

La mirada sobre el futuro aparece así como un punto de encuentro entre su experiencia personal y su responsabilidad al frente del municipio: decisiones que no terminan en el presente, sino que pueden marcar las oportunidades de quienes vienen detrás.

Convicciones sin perder sensibilidad

La militancia y la gestión implicaron tiempo, dedicación y también momentos en los que fue necesario encontrar un equilibrio entre las responsabilidades públicas y la vida personal.

“La maternidad siempre ocupó un lugar central, aun cuando la militancia y la gestión demandaron mucho tiempo y dedicación”, reconoce.

Pero si hay algo que espera que sus hijos puedan aprender de ese recorrido, no está relacionado con un cargo específico, sino con la manera de asumir responsabilidades y sostener las propias ideas.

“Me gustaría que mis hijos aprendieran que se puede trabajar por los demás, defender las propias convicciones y asumir responsabilidades sin perder nunca la humildad ni la sensibilidad”, señala.

Es una combinación que, para Revilla, resulta esencial: defender aquello en lo que uno cree, trabajar por los demás y, al mismo tiempo, conservar la capacidad de escuchar y comprender.

El legado más allá de la política

A la hora de elegir una única enseñanza para sus hijos, la intendenta de General Arenales no duda. La respuesta tampoco pasa por la política ni por los logros personales.

“Que nunca dejen de ser buenas personas”, afirmó.

Después, completa esa idea con tres pilares que considera fundamentales: “Que trabajen por lo que quieren, que defiendan sus convicciones y que actúen con honestidad”.

En una actividad donde los cargos y las posiciones cambian, Revilla pone el acento en aquello que permanece cuando las responsabilidades quedan atrás.

“Los cargos pasan, pero los valores, el esfuerzo y la forma en que tratamos a los demás son los que verdaderamente nos definen”, resumió.

María Celia Gianini: “Pasar por la vida no solamente respirando y caminando, dejar huella”

Para María Celia Gianini, intendenta de Carlos Tejedor, la política no empezó después de la maternidad: ambas experiencias forman parte de un mismo recorrido. Madre antes de iniciar su militancia, construyó su trayectoria pública con una mirada puesta en el cuidado, pero también en la capacidad de impulsar proyectos, promover equipos y generar movimiento en el territorio. De cara al Día de la Madre, reflexionó sobre los aprendizajes personales, el vínculo con las nuevas generaciones y la importancia de encontrar pasión y entusiasmo en aquello que se hace.

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“No sé si el término correcto es consciente. Tampoco de forma inconsciente... Cuando una es madre, adquiere una mirada diferente de las cosas. El de proteger... pero también el de promover”, explicó Gianini al referirse a la influencia de esa experiencia en su manera de hacer política.

En esa combinación entre cuidado e iniciativa, la jefa comunal encontró una forma de describir parte de su trabajo en la gestión. “Eso ha sido, creo humildemente, una característica de estos años de gestión y trabajo político en el territorio. Promover equipos, actividades, agenda. Encauzar las cosas”, sostuvo.

Aprender de las nuevas generaciones

La relación entre su vida personal y su trayectoria política tampoco puede separarse en etapas. Gianini fue madre antes de comenzar a militar en el ámbito político e institucional, por lo que no identifica un antes y un después en su manera de tomar decisiones.

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“En realidad, fui madre antes de comenzar a militar en lo político e institucional. Por lo tanto, todo mi ser político fue siendo madre”, señaló.

A la hora de hablar de las enseñanzas que podría dejarles a sus hijos y nietos, la intendenta se apartó de la idea de presentarse como un ejemplo del que necesariamente deban aprender. Por el contrario, destacó su disposición a escuchar y tomar nota de las experiencias de las nuevas generaciones.

“Suelo tener una actitud muy abierta con las nuevas generaciones... no creo que mis hijos o nietos deban aprender algo de mí. Eso lo dirán ellos”, afirmó. Y agregó: “Por lo pronto, me gusta a mí aprender de ellos y ellas”.

Pasión, convicción y el desafío de dejar huella

Si tuviera que elegir una enseñanza para transmitirles a sus hijos y nietos, Gianini apuntaría a la manera de encarar la vida y los proyectos, incluso frente a las dificultades que impone la actividad política.

“Hacer las cosas con pasión y convicción. También con mucho amor y entusiasmo”, respondió.

La intendenta reconoció que el camino político también trae frustraciones, pero destacó la satisfacción que genera construir algo junto a otros. “La alegría del construir, pese a las frustraciones propias de la actividad política, es indescriptible”, expresó.

Su reflexión final excede la gestión municipal y se convierte en una declaración sobre el sentido que le encuentra a su recorrido. “Pasar por la vida no solamente respirando y caminando, dejar huella. En lo que sea. Pero intentando trascender por uno y por los demás”, concluyó.

Julieta Quintero Chasman: la maternidad, una forma de poner la política en perspectiva

Para la diputada provincial bonaerense Julieta Quintero Chasman, la maternidad y la política tienen algo en común: ninguna se toma descanso. Sin embargo, la experiencia de ser madre también le permitió mirar las exigencias de la actividad pública desde otro lugar, distinguir lo urgente de lo importante y poner en perspectiva las tensiones cotidianas del poder.

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“Ser madre es 24-7 y lo que yo hago también lo entiendo como un 24-7”, explicó al reflexionar sobre la convivencia entre la vida familiar y sus responsabilidades políticas. Tanto la gestión legislativa como la ejecutiva, señaló, requieren una dedicación permanente, en un ámbito atravesado por discusiones, tensiones y disputas.

Pero lejos de describir esa combinación únicamente como una dificultad, Quintero Chasman encontró en la maternidad una nueva manera de interpretar esas exigencias. “A mí, ser mamá, me devolvió una sensación de libertad”, afirmó. Y aclaró que no se trata solamente de administrar los tiempos o cumplir con las obligaciones, sino de reconocer qué cosas tienen verdadero valor.

“Me terminó ayudando a poner en perspectiva el cumplimiento de mis responsabilidades, pero también la importancia de los vínculos y de las conversaciones que uno tiene cotidianamente, donde a veces parece que el árbol te tapa el bosque”, sostuvo.

Cuando la sensibilidad se vuelve más cercana

La experiencia personal también profundizó su mirada sobre las políticas sociales, especialmente aquellas vinculadas con las infancias y las adolescencias. Quintero Chasman recordó que le tocó desempeñarse como secretaria de Desarrollo Social cuando su hijo tenía apenas unos meses, una etapa en la que debía abordar problemáticas que, desde entonces, también podía imaginar desde su propia experiencia familiar.

“Esa sensibilidad la tuve siempre, por eso siempre me gustó colaborar en los temas sociales y demás, pero como mamá, todo lo sentía que podía ser él”, contó.

La posibilidad de pensar cada situación desde una perspectiva más cercana no reemplazó sus convicciones anteriores, sino que las profundizó. “Toda esa sensibilidad, esa empatía que siempre puse para ser política se termina profundizando, sin duda”, señaló.

Libertad, valentía y destino propio


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Al pensar en las enseñanzas que le gustaría transmitirle a su hijo a partir de su recorrido político, la diputada eligió tres conceptos: valentía, libertad y autonomía.

“Me gustaría poder trasladar de la forma más simple y concreta los valores de valentía, de la defensa de la libertad y de la importancia de ser artífice de su propio destino”, expresó.




 

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