El incidente se produjo en el vuelo FZ 1073, que había despegado de Dubái rumbo al aeropuerto Ben Gurión. Según datos de seguimiento de vuelo citados por medios internacionales, la aeronave perdió varios miles de metros de altitud en menos de un minuto, algunas reconstrucciones sitúan la caída en torno a los 4.000-5.000 metros en menos de 30 segundos, y registró variaciones extremas de velocidad vertical mientras se libraba la lucha en la cabina.
El comandante, Smit Machchhar, ciudadano indio con 13 años de experiencia y más de cuatro en Flydubai, resultó herido de arma blanca. Pese a las lesiones, logró abrir la puerta de la cabina. Pasajeros y miembros de la tripulación irrumpieron entonces y redujeron al copiloto, a quien autoridades israelíes identificaron como un ciudadano omaní.
Un médico que viajaba a bordo atendió al piloto herido. El avión emitió primero el código de emergencia general (7700) y después el de interferencia ilícita (7500), asociado a un posible secuestro, antes de desviarse y aterrizar en Tabuk, en el norte de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Jordania.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó lo ocurrido de “incidente de seguridad de extrema gravedad” y afirmó que el copiloto intentó estrellar el avión.
El ministro de Defensa lo describió como un supuesto intento de ataque terrorista. Las autoridades israelíes desplegaron cazas ante la alerta inicial.
Netanyahu elogió la intervención de los pasajeros y calificó de héroe al comandante herido, al que atribuyó haber salvado a las personas a bordo.
Flydubai confirmó que investiga el suceso y pidió evitar especulaciones. Arabia Saudita mantiene abierta la pesquisa sobre el terreno. Tanto el piloto herido como el agresor fueron hospitalizados.
Por la tarde, dos aviones de la aerolínea trasladaron a los viajeros y a la tripulación a Tel Aviv. Las causas exactas del enfrentamiento en cabina aún no han sido establecidas oficialmente.