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Viernes, 11 septiembre 2026
Argentina
DEBATE VIGENTE

¿Qué hacer con el Conurbano?

Una iniciativa propone fraccionar la Provincia con el eje en el área más emblemática del territorio bonaerense. Cuáles son las implicancias, beneficios y perjuicios en clave política.

¿Qué hacer con el Conurbano?
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El debate sobre qué hacer con el Conurbano bonaerense volvió a instalarse en la agenda política, con propuestas que van desde una eventual federalización hasta esquemas de regionalización y una mayor autonomía municipal. Pero detrás de la discusión institucional aparece un problema mucho más concreto: cómo administrar y desarrollar un territorio que concentra una parte decisiva de la población y la economía bonaerense, y que todavía presenta déficits básicos de infraestructura y servicios.

Los números permiten dimensionar esa tensión. Los 24 partidos que habitualmente integran el Conurbano reúnen alrededor de 10,8 millones de habitantes, cerca del 62 % de la población de la provincia, en apenas el 1,2 % de su territorio. A la vez, generan aproximadamente el 53 % del Producto Bruto Geográfico bonaerense. Su perfil económico está asociado principalmente a la industria, el comercio y los servicios, mientras que buena parte del interior provincial mantiene una estructura más vinculada al agro.

El peso político es todavía mayor. Los 24 municipios concentran unos 9,7 millones de electores, alrededor del 67,5% del padrón bonaerense. Es decir, casi siete de cada diez votos de la provincia se encuentran allí. A nivel nacional, representan aproximadamente una cuarta parte del padrón argentino. Esa relación entre población, actividad económica y peso electoral explica por qué el Conurbano ocupa un lugar central en cualquier discusión sobre el futuro de la provincia de Buenos Aires.

Pero el tamaño del territorio y su capacidad de generar actividad no se traducen automáticamente en mejores condiciones de vida. El dato más contundente aparece en un servicio básico: las cloacas. Según el Censo 2022, en el conjunto de la Provincia la cobertura llega al 60,5 %, pero sólo el 57,8 % de las viviendas particulares de los 24 partidos del Gran Buenos Aires están conectadas a la red pública de desagüe cloacal, mientras que en el resto de los partidos del territorio bonaerense alcanza el 64,4 %.

La desigualdad entre municipios es todavía más marcada. Vicente López presenta una cobertura del 98,4%, San Isidro del 94,6%, Tres de Febrero del 94,2% y San Fernando del 93,1%, dato que choca con los otros distritos vecinos, pero que también representa similitudes al mirar el mapa más profundo. La fotografía muestra que el déficit sanitario no es exclusivamente metropolitano, pero sí expone con particular claridad la fragmentación interna del área más densamente poblada de la provincia de Buenos Aires.

En este escenario, la discusión sobre la federalización adquiere otra dimensión. Especialistas advierten que el problema del Conurbano es estructural y no puede resolverse en el corto plazo. Su diagnóstico apunta a la necesidad de crecimiento económico, previsibilidad y planificación territorial para generar alternativas que permitan distribuir población y actividad hacia otras regiones.  Desde lo político, la mirada se centra en el peso electoral contrapuesto con las demandas esenciales de esos municipios, como obras de infraestructura y seguridad. Además, se requiere de soluciones financieras, que podrían encaminarse con el debate de las autonomías municipales. 

Los datos económicos agregan otra paradoja. El Conurbano produce algo más de la mitad de la riqueza bonaerense y alrededor del 19 % de la economía argentina, pero su peso electoral es superior al económico. Esa diferencia ayuda a explicar por qué durante décadas fue leído también como un territorio fundamentalmente electoral. El desafío consiste precisamente en dejar de pensarlo únicamente como una reserva de votos y abordarlo como una región metropolitana que requiere planificación, infraestructura y coordinación estatal.

La pregunta, entonces, excede la federalización. ¿Qué hacer con un territorio donde viven casi dos tercios de los bonaerenses, se genera más de la mitad de la economía provincial y se concentra más de dos tercios de sus electores, pero donde millones de personas todavía no tienen acceso a servicios básicos como la red cloacal? La respuesta difícilmente pase por una única reforma institucional. El debate se suma a un sinfín de propuestas respecto a la división territorial bonaerense y mantiene vigente una discusión sobre el área más poblada del país. 

Números
Economía, una balanza desigual

Los 24 municipios del Conurbano concentran cerca del 62% de la población bonaerense -unos 10,8 millones de habitantes- en apenas el 1,2% del territorio provincial. También reúnen algo más de la mitad de la economía: alrededor del 53% del Producto Bruto Geográfico (PBG) bonaerense. Su peso económico, sin embargo, es menor que el poblacional. 
A nivel nacional, el Conurbano representa aproximadamente entre el 18 y el 19 % del PBI argentino.

Esa concentración convive con fuertes desigualdades internas y déficits de infraestructura. El perfil productivo está marcado por la industria, el comercio y los servicios, pero la presión demográfica exige inversiones permanentes en transporte, energía, vivienda, agua y saneamiento. El dato sanitario es elocuente: apenas el 57,8% de los hogares de los 24 partidos está conectado a la red pública de cloacas, con municipios que superan el 90% y otros que no llegan al 30%.

El contraste también aparece en las urnas: el Conurbano concentra cerca del 67,5% del padrón bonaerense y alrededor de un cuarto del electorado nacional. 

Ariel Sujarchuk - Intendente de Escobar
"Hay que hacer un proyecto de regionalización"

El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, cuestionó la propuesta de federalizar el Conurbano y consideró que, si bien puede servir para abrir una discusión, no representa una solución concreta para los problemas que atraviesan los municipios bonaerenses. Como alternativa, planteó avanzar en un esquema de regionalización bajo la conducción del gobernador.

“Creo que es una propuesta que tiene un componente más político-marquetinero que efectivo”, sostuvo Sujarchuk al ser consultado sobre la iniciativa. En esa línea, explicó que “para plantear la división de la provincia, se necesita una reforma de la Constitución. Sí creo que hay que hacer un proyecto de regionalización bajo la conducción de un gobernador”.

El intendente también marcó dudas sobre el funcionamiento institucional que tendría uneventual esquema de federalización: “Después hay un montón de incógnitas respecto a si cada municipio fuera un estado federal”, señaló. Aun así, evitó rechazar de plano el debate: “Me parece que está bueno”, afirmó, aunque insistió en que la propuesta “tiene más que ver con una oportunidad de instalación que con un proyecto que le dé algún piso de realidad”.

Para Sujarchuk, la discusión central debería pasar por el esquema de los recursos y el reparto de los mismos. “La solución está en rever el financiamiento de la provincia de Buenos Aires”, remarcó. Según el jefe comunal, allí se encuentra una de las principales dificultades que condicionan a los municipios, incluidos los del Conurbano.

“Cualquier dirigente sensato de cualquier espacio político sabe que la provincia de Buenos Aires aporta mucho más de lo que genera y recibe mucho menos de lo que le corresponde”, afirmó. En su visión, antes de avanzar con una modificación profunda de la estructura institucional de la Provincia, es necesario resolver ese desequilibrio en la distribución de los recursos.

Carlos Germano - Consultor político
"La realidad del Conurbano no la vas a mejorar en el corto plazo"

El consultor y analista político Carlos Germano consideró que los problemas estructurales del Conurbano bonaerense no pueden resolverse con iniciativas aisladas y advirtió que cualquier transformación de fondo demandará varios años. En ese marco, cuestionó la lógica de pensar al área metropolitana únicamente desde una perspectiva política y electoral.

Germano sostuvo que la evolución del Conurbano está vinculada al rumbo general de la economía argentina. “Esto no es un tema de cortísimo plazo. Creo que es un trabajo de mediano y largo plazo”, afirmó. Según explicó, si el país consigue sostener durante los próximos años un proceso de crecimiento con “previsibilidad y confianza”, podrían comenzar a producirse migraciones internas hacia otras regiones.

Como ejemplo, mencionó el caso de San Juan y las expectativas generadas por el desarrollo minero. “Lo que empiezan a pensar es preparar la provincia y dotarla de mayor infraestructura, en el tema rutas, logística y vivienda”, señaló. Para Germano, esa planificación permitiría recibir población en el futuro y evitaría repetir experiencias como la de Neuquén, donde “hubo un crecimiento exponencial”.

En contraposición, afirmó que “por más planes que pongas en el Conurbano, lamentablemente la realidad no la vas a mejorar en el corto plazo”. Y apuntó contra una de las causas que, a su entender, condicionaron históricamente las políticas sobre el territorio: “Hasta ahora el Conurbano se lo tomó como un gran aporte de votos. Es el 25% del padrón electoral y la política argentina ese fue el eje central”. El analista también relativizó las distintas propuestas que periódicamente aparecen para modificar o fragmentar la estructura de la Provincia. “Planes vengo escuchando de hace más de 30 años. Dividir la provincia de Buenos Aires en dos sería una cosa, también hubo otro plan para crear una policía para el Conurbano”, recordó. Para Germano, el punto central pasa por lograr “una estabilización económica” y una continuidad de determinadas políticas y normas, independientemente de quién gobierne”. Finalmente, consideró que la actual discusión sobre federalizar el Conurbano también está atravesada por el calendario electoral. “Para la sociedad está legítimo, para la política ya está en proceso electoral”, sostuvo.

Antecedentes
Dividir o mudar: los proyectos que buscaron cambios en la geografía

La discusión sobre cómo reorganizar territorialmente la provincia de Buenos Aires acumula décadas de propuestas, con dos grandes caminos: dividirla en nuevas provincias o descentralizar su administración. El diagnóstico común apunta al tamaño, la heterogeneidad territorial, los desequilibrios y las dificultades de gestión y representación.

Durante el gobierno de Daniel Scioli, Santiago Montoya impulsó otra vía: regionalizar la Provincia en nueve áreas administrativas, sin crear nuevas jurisdicciones. La propuesta buscaba descentralizar la gestión y acercar servicios a los municipios. Incluso contemplaba dividir el Conurbano en cuatro áreas operativas de unos 2,5 millones de habitantes cada una. El proyecto tuvo tratamiento legislativo y diálogo con intendentes, pero enfrentó resistencias y no prosperó.

Una de las iniciativas más conocidas fue la planteada en 2015 por el economista Lucas Llach, quien propuso dividir la Provincia en tres jurisdicciones: “Cien Chivilcoy”, “Atlántica” y “Tierra del Indio”. El argumento era que una provincia de las dimensiones de Buenos Aires distorsiona su representación política a nivel nacional y dificulta una administración cercana a los ciudadanos.

Entre 2021 y 2022 apareció una propuesta más desarrollada, impulsada por IDESA y el entonces senador Esteban Bullrich. El proyecto, presentado en el libro Una nueva Buenos Aires, planteaba crear cinco provincias: Buenos Aires del Norte, con capital en San Nicolás; Buenos Aires del Sur, con Bahía Blanca; Buenos Aires Atlántica, con Mar del Plata; Provincia de Luján, para parte del Conurbano norte y oeste; y Provincia del Río de la Plata, para el Conurbano sur y este, con La Plata como capital. También contemplaba dividir La Matanza. 

En paralelo, legisladores del ex Juntos por el Cambio, encabezados por el radical Emiliano Balbín, promovieron una iniciativa que proponía crear una comisión bicameral que analizara las diferentes alternativas, estableciera criterios y habilitara una eventual consulta popular, aunque sin definir un mapa territorial concreto.

En cambio, Miguel Saredi y Luis Gotte plantearon trasladar la sede administrativa del Ejecutivo a Junín y asignar perfiles específicos a distintas ciudades: productivo y tecnológico para Junín, Tandil y Bahía Blanca; educativo para La Plata; y turístico para Mar del Plata.

M. Oliva - Sociologo
"Hay que ver cuál es exactamente qué futuro se propone"

El debate sobre una eventual federalización del Conurbano excede la cuestión institucional y pone en discusión la distribución de población, recursos y poder político. Miguel Oliva, presidente de la Asociación de Sociólogos de la República Argentina (MC), consideró que es un debate necesario, aunque advirtió que el proyecto impulsado por Joaquín de la Torre plantea interrogantes aún no resueltos.

El sociólogo señaló que la iniciativa podría implicar una redistribución del poder y cuestionó sus efectos sobre la representación, la seguridad, la educación y los servicios. También puso en duda que la Gendarmería pueda asumir el rol de policía local y preguntó cómo se elegirían diputados, senadores y otros representantes. 

Para Miguel Oliva, cualquier reforma debería contemplar la realidad demográfica y evitar una “inflación institucional”. Sin embargo, ubicó el eje en una discusión más profunda: qué futuro se propone para una región de unos 12 millones de habitantes y enorme peso electoral.

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