Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, siguen en una negociación sensible por el patrimonio y los ingresos de la carrera de la cantante, abierta después de la polémica auditoría.
En las últimas horas circularon dos lecturas opuestas sobre el estado de ese diálogo.Según una de las versiones, ambas partes habrían avanzado hacia un acuerdo para ordenar de forma definitiva cuestiones patrimoniales.
Esa línea indica que la documentación estaría en marcha y que uno de los ejes centrales es la distribución de ganancias: qué porcentaje correspondería a cada uno y bajo qué titularidad quedarían los ingresos. Desde el entorno de Alejandro se llegó a afirmar que el entendimiento estaría próximo a concretarse.
La otra versión desmiente ese escenario. Sostiene que el anuncio de un acuerdo preliminar busca “bajar la espuma” mediática y que, en los hechos, las posiciones siguen lejos.
El conflicto, de acuerdo con esa lectura, gira en torno a porcentajes y propiedades. Tini no terminaría de aceptar la contrapropuesta de su padre y el punto que más la afecta sería, precisamente, la discusión por cuánto reclama una parte y cuánto ofrece la otra.
A eso se suma otro escollo: Alejandro no solo habría presentado una contrapropuesta económica, sino que también pediría condiciones a futuro, un paquete que la cantante, según esas mismas fuentes, no estaría dispuesta a convalidar.Hasta ahora no hay un comunicado conjunto ni un documento firmado a la vista.
Lo que hay es una negociación abierta, con versiones cruzadas sobre si el conflicto se encamina a un cierre o si todavía está lejos de resolverse.