La última junta médica que analizó el deterioro de la salud de Silvina Luna fue concluyente. El cuadro de hipercalcemia que sufrió la modelo, asociado a una insuficiencia renal progresiva, se relaciona con los granulomas provocados por el metacrilato que Aníbal Lotocki le inyectó.
El informe se elaboró en la causa que investiga al ex cirujano, hoy con prisión preventiva y juzgado por el homicidio simple con dolo eventual de Rodolfo Cristian Zárate. El documento amplía pericias anteriores sobre las complicaciones que Luna padeció después de la intervención estética.
Los especialistas del Cuerpo Médico Forense no hallaron otras patologías que expliquen la hipercalcemia. El perfil bioquímico mostró calcitriol elevado y hormona paratiroidea suprimida, una combinación compatible con procesos granulomatosos. En esos casos el organismo produce demasiado calcitriol, sube el calcio en sangre y se deteriora la función renal.Los granulomas se detectaron en 2013, el mismo año en que aparecieron valores altos de calcio y signos de daño en los riñones.
Según los forenses, ante esas formaciones correspondía un seguimiento para detectar a tiempo una eventual hipercalcemia.La pericia refuerza el nexo entre el material inyectado por Lotocki y el daño renal que marcó los últimos años de Silvina Luna. El dato queda incorporado a un expediente que sigue abierto y que vuelve a poner el foco en las consecuencias de aquella práctica.