Chicanas por las bancas, reciclaje en jaque y un dólar por Malvinas
Semana platense sin descanso: salud mental con chicana incluida, recicladores que denuncian un pase de negocio, libertarios tomándose foto con el sello de Alak, un caño que tardó meses arreglarse y un gesto de los excombatientes que vale más que cualquier multa
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LAS 5 DEL RADAR DESCONFIADO
1. En el Concejo Deliberante quisieron hablar de salud mental. Terminaron hablando de quién le afanó la banca a quién
Fuerza Patria metió un proyecto para políticas locales. La Libertad Avanza lo acompañó. Y ahí el concejal del PRO Nicolás Morzone soltó la bomba: “son lo mismo” y apuntó a los que, según él, “roban bancas”. Florencia Barcia (LLA) salió a contar su propia historia política y se llevó el abrazo del bloque y de un pedazo del oficialismo. Alguien preguntó quién iba quinto en la lista libertaria y voló la frase de siempre: “el que esté libre de pecado…”. El recinto, otra vez, eligió el ring antes que el vecino.
El concejo ayer, más que deliberativo, fue una sesión de terapia colectiva platense.
2. Recicladores urbanos acusan a Alak de desarmar un programa de casi 20 años, el turco en modo amarillo
Dicen que el recorte no es ajuste: es pasarle el negocio a ESUR. Hubo protesta frente al Palacio, radio abierta y amenaza de llevar el caso al Tribunal de Cuentas y al ministerio de Ambiente. El Municipio habla de licitaciones y de “transparentar”; ellos hablan de 300 familias en la calle y de un circuito que la ciudad usó durante dos décadas. En La Plata reciclar ya no es separar el plástico: es separar quién se queda con el contrato. Y el que junta la bolsa verde, como siempre, mira desde la vereda.
3. Esta semana los libertarios se pusieron el overol del oficialismo y fueron a la Cervecería Alemana a tomarse el café con comerciantes.
El motivo: se trata del sello “Talentos Productivos - Comercios Familiares Históricos”, idea de Alak que fue aprobada por unanimidad, para locales con más de 50 años. También abarracaría promoción, ferias, registro municipal. Ojo, hasta LLA pidió sumale un incentivo fiscal. Qué lido reconocer al almacén que bancó medio siglo… ahora falta que el Estado banque al que todavía está abierto el mes que viene, no solo al que ya es patrimonio.
4. En 7 entre 45 y 46, 60 familias convivieron dos meses con un caño cloacal hecho pedazos, agua en la galería, olor a historia y riesgo eléctrico en los medidores.
ABSA destapaba, se tapaba de nuevo. Hasta que los vecinos —carta documento, TV, pelea en la calzada— obligaron a abrir la avenida, cambiar el caño de cemento y terminar a las 22.15. En La Plata el servicio público funciona así: primero te inundás, después salís en la tele, y recién ahí aparece la pala. El vecino no pide milagros: pide que el caño no dure más que el mandato.
5. El CECIM La Plata, con la historia a cuestas y sin pedir permiso, salió a bancar a la Selección por la bandera de Malvinas que la FIFA multó.
No hablaron de marketing: hablaron de identidad. Proponen que cada argentino ponga un dólar simbólico para pagar esos 10 mil de sanción y le piden a la AFA una cuenta. “Nuestra identidad vale más que ese oprobio”, dijeron. Cuando los que fueron a las islas te recuerdan que una bandera no se subasta, el resto de la semana política queda un poco más chica. Si hay que juntar un dólar, que sea por ellos, que ya pagaron de más.