Una oferta que no llega y tensiones que se multiplican
El Frente de Unidad Docente Bonaerense volvió al paro en reclamo de una mejora salarial. Los sindicatos aseguran que los aumentos quedaron atrás de la inflación y exigen respuestas.
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Con alta adhesión y en medio de la espera por una nueva oferta salarial del Gobierno de Axel Kicillof, el Frente de Unidad Docente Bonaerense llevó adelante este martes una jornada de paro que impactó en el dictado de clases en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. La medida de fuerza volvió a poner en tensión el vínculo entre los sindicatos docentes y la administración provincial, que sostiene la negociación paritaria sin avances.
Se trata del segundo paro del año impulsado por AMET, FEB, Suteba y Udocba contra la gestión bonaerense. A diferencia de la protesta registrada al comienzo del ciclo lectivo, en esta oportunidad el reclamo apuntó de manera directa al Ejecutivo provincial y giró principalmente en torno a la ausencia de una propuesta salarial actualizada, sumado a otros planteos vinculados al estado general del sistema educativo.
Desde los gremios informaron que el acatamiento superó el 90% en los establecimientos públicos, con fuerte presencia tanto en el conurbano como en localidades del interior bonaerense. Suteba subrayó, además, que el reclamo excede lo salarial y también apunta a exigir respuestas concretas frente a los hechos de violencia que afectan a docentes y escuelas.
El conflicto se produce después de que durante el año se otorgara un incremento acumulado del 9,3%, distribuido en cuotas, junto con un bono remunerativo no bonificable de entre 20 mil y 30 mil pesos. Pese a ello, los sindicatos sostienen que esa suba no logró compensar la pérdida del poder adquisitivo y piden que se convoque con urgencia a paritarias para discutir una recomposición salarial.
Por su parte, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, señaló que el diálogo con los gremios continuará, aunque atribuyó las dificultades para mejorar la propuesta a la caída de la actividad económica y a la reducción de fondos girados por Nación. Mientras tanto, el malestar docente sigue en aumento y la falta de una oferta concreta mantiene latente el conflicto con el Gobierno de Kicillof.