En más de treinta municipios hubo rupturas en La Libertad Avanza y se conformaron nuevos bloques, en algunos casos cercanos a Milei y en otros no. En otros distritos la unidad pende de un hilo. Resta saber si de cara al 2027 el mileismo les abrirá las puertas nuevamente.
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A veces es por sorpresa. A veces se veía venir hacía rato. A veces es con gritos y casi siempre con irritación. Lo cierto es que numerosos bloques de La Libertad Avanza (LLA) en los Concejos Deliberantes de la provincia de Buenos Aires han sucumbido ante el internismo y no han logrado sostener la unidad.
De 2023 a esta parte son 38 los distritos bonaerenses en los que las bancadas libertarias se han fragmentado en dos o más partes. A estos hay que sumarles los municipios donde estallaron internas a cielo abierto que, sin derivar en la ruptura del bloque, quebraron la pretendida unidad del espacio violeta a nivel local.
Ya sea por diferencias con las políticas a nivel nacional, la tentación por nuevos armados, por buscar protagonismo o por conflictos internos con acusaciones de traición, los ediles violetas que se abrieron son legión. Resta saber si de cara al 2027 el mileismo les abrirá las puertas nuevamente.