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Jueves, 14 mayo 2026
Argentina
14 de mayo de 2026
EN DISCUSION

Los peronismos y sus caminos al 2027

El rumbo del gobierno de Javier Milei acelera el proceso de la oposición para ser alternativa el año próximo.En el justicialismo emergen varias opciones y buscan discutir un programa en común.

Los peronismos y sus caminos al 2027
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La imagen de Javier Milei cae en picada y el peronismo se frota las manos ante una crisis económica que se profundiza. La Libertad Avanza intenta hacer pie con una gestión de la que no logra mostrar resultados y se recuesta sobre la imposibilidad de la oposición para plantarse como alternativa viable. 

En este marco, en el justicialismo se mueven los dirigentes de las múltiples vertientes que lo componen y salen a mostrar músculo con la intención de posicionarse. La discusión comienza a darse en dos planos, pero que se entrelazan en medio de la disputa por la conducción de un espacio que se encuentra atomizado.

El primer aspecto, y más evidente, es el de los nombres propios posicionados como candidatos, que como siempre generan amores y odios. Axel Kicillof, Sergio Massa, Sergio Uñac, Gerardo Zamora, Guillermo Michel, Juan Grabois, entre otros, son los que por el momento suenan para ponerse el traje. 

El otro punto que comienza a complejizar más el camino es la idea que gana terreno de no cometer el mismo error de tener una presidencia como la de Alberto Fernández. Una coalición que se armó para ganar la elección y después dejó un saldo desastroso que abrió las puertas para que Javier Milei se pusiera la banda presidencial. 

El temor de quedarse con la victoria y armar un gobierno loteado por metro cuadrado, con nula capacidad para tomar decisiones, provoca incertidumbre en el peronismo, al margen de los balances dispares en torno a las responsabilidades. Por ese motivo, como tantas otras veces, se pone sobre la mesa la necesidad de acordar un programa económico entre todos los actores que confluyan en la alianza. 

El plan económico y hasta dónde ampliar el armado son los dos grandes puntos de 
discusión que se dan en este momento. El primero es quizás el más sensible, ya que se observan diferencias entre las distintas expresiones, sobre todo al momento de pensar en la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la distribución de la riqueza. 

También está latente el dilema en torno al déficit fiscal y cómo darle lugar a convertirlo en superávit en función de la jerarquización del gasto y la inversión. Están los más conservadores y aquellos que sostienen que el Estado debe ampliarse y no achicarse. 

En estos debates intervienen el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), La Cámpora, el Frente Renovador, el Frente Patria Grande, Primero las Ideas y Primero la Patria. Además, hay sectores del peronismo en los que aparecen Miguel Pichetto, Emilio Monzó y Guillermo Moreno, cada uno con su manual, y que también impulsan sus perspectivas. 

La discusión que empieza a recorrer al peronismo excede largamente la pelea de nombres y refleja una preocupación más profunda: cómo construir una alternativa de poder que no vuelva a repetir las contradicciones internas que terminaron erosionando al Frente de Todos. La experiencia de Alberto Fernández aparece como un fantasma permanente en cada reunión, en cada armado y en cada debate sobre liderazgo. Nadie quiere volver a una coalición que llegue unida a una elección pero fragmentada al momento de gobernar. 

El desafío del justicialismo parece estar menos ligado a encontrar un candidato competitivo que a definir un horizonte político y económico común. La crisis del gobierno libertario abre una oportunidad, pero también obliga a resolver tensiones históricas sobre el rol del Estado, el vínculo con el mercado, la relación con el FMI y los límites del ajuste. 

Mientras Milei pierde respaldo social y la situación económica se deteriora, el peronismo intenta reconstruirse entre viejas disputas, nuevas ambiciones y la necesidad de evitar otro experimento improvisado. El problema es que el reloj hacia 2027 ya empezó a correr, la crisis se agudiza y no hay alternativa viable en pie.



La moderación como arma principal

Desde el espacio Primero las Ideas realizaron un encuentro llamado “El peronismo debate para ser alternativa nacional”, donde presentaron su propuesta ante legisladores e intendentes de todo el país. El armado es encabezado por Juan Manuel Olmos, Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz, entre otros. 

El objetivo fue dar a conocer en sociedad una postura sobre lo que debería hacer el peronismo para construir un proyecto que enfrente a La Libertad Avanza. La idea que predomina es que esté centrado en las provincias y se aleje de la lógica política del AMBA.

En cuanto al programa de gobierno que propone, se basa en tres ejes básicos. Hablan de desarrollo federal sostenible “enfocado en el crecimiento equilibrado entre las regiones y el fortalecimiento de las infraestructuras locales”. En cuanto al trabajo y producción lo vinculan “a la recuperación del entramado productivo, el apoyo a las pymes y la defensa del empleo frente a la caída del consumo”.

Y sobre el aspecto económico, sostienen que se debe debatir “un esquema macroeconómico ordenado con equilibrio fiscal, previsibilidad para inversiones y una estrategia sostenible ante el FMI, pero con el desarrollo productivo como eje central”.



Con Kicillof lanzado, buscan poner un foco en "la construcción política"

Desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) no se cansan de repetir que “este es un año de construcción política, más que de campañas electorales y candidaturas”. Es la respuesta ante la proyección de Axel Kicillof como uno de los candidatos del peronismo en el 2027 para volver al gobierno nacional. También funciona como salida ante las reiteras consultas sobre el programa económico que elabora. 

“Nos preguntan qué hacemos en la provincia de Buenos Aires porque después de gobernar tantos años ganamos la elección de septiembre con tanta diferencia”, es una de las apreciaciones que comentan los armadores de Kicillof sobre las consultas que les hacen en sus visitas a las provincias. No obstante, admiten que uno de los tantos problemas al momento de federalizar la construcción es el recuerdo que dejó el gobierno de Alberto Fernández y que el período de Cristina Fernández como presidenta “quedó muy lejos”. 

Por eso reflexionan: “El problema no es ganar, es hacer un buen gobierno y no repetir errores”. Asimismo, expresaron que “después de la derrota en 2023 si no ampliamos vamos a seguir perdiendo”.

La apuesta es “consolidar niveles de acuerdo” con los sectores que están diálogo y trazar perspectivas comunes desde “abajo hacia arriba”. A su vez, reconocen que en las visitas y reuniones que tienen en el interior “nos dicen idealistas por lo que estamos proponiendo, pero les respondemos que `eso nos dicen desde hace tiempo y miren lo que hicimos hasta ahora’”.

Por el momento, desde el MDF esquivan dar precisiones sobre qué hacer con el Fondo Monetario Internacional, con la renta agraria, la renta petrolera, la renta de la minería y cómo distribuir la riqueza, entre otros aspectos que en el peronismo consideran clave. Como contrapartida, presentan sus espacios de Salud, Ciencia, Educación, Cultura, Juventud y otras áreas en busca de interpelar diferentes sectores de la sociedad.



Los que están dispuestos a tensar la cuerda

El espacio que lidera Juan Grabois, que fue precandidato presidencial en 2023, plantea discusiones de fondo bajo la premisa de tres principios rectores: “Orden Socio-Económico, orden Soberano-Estratégico y orden Político-Institucional”. 

La extensa plataforma de gobierno propone un país inclusivo con eje en los sectores más golpeados y genera discusiones internas con los espacios del peronismo de centro y de derecha.

En cuanto a la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), plantean que “la condición de posibilidad del plan de estabilización es la renegociación del acuerdo con el FMI y una entrada de dólares que permita controlar el tipo de cambio en negociación con socios regionales, a cuenta de la cuota que aportará Argentina para conformar la moneda común”. 

Además, sostienen: “La historia de los procesos inflacionarios en América Latina, y en especial en Argentina, indica que sin estabilidad del tipo de cambio la reducción de la inflación es imposible”.



El sector que presiona para definir qué hacer con la deuda del FMI

Desde La Cámpora avisan desde hace tiempo que la construcción de una alternativa a Javier Milei, más allá del candidato, se debe hacer sobre la base de acuerdos programáticos. Al margen del reclamo por la liberación de Cristina Fernández y la denuncia de su proscripción, ponen especial énfasis en el nivel de deuda del país y en cómo salir de ese atolladero. 

Máximo Kirchner es quien lleva la voz cantante en torno a la discusión del programa económico y sostiene: “¿Con este nivel de vencimientos actual cómo vamos a hacer? Esta es la pregunta y la discusión central de la Argentina hoy”. Sobre el pago de la deuda, remarca que “hay que organizar esto porque alcanzar estos números y este supuesto equilibrio fiscal con la gente en esta situación lo puede hacer cualquier persona que no tenga alma, que no tenga empatía, que no tenga un mínimo grado de humanidad. Los equilibrios fiscales que hay que construir son con la gente adentro”.

“La pregunta es ¿Los vencimientos que tiene Argentina por delante se pueden hacer con la sociedad en esta situación o peor? Nosotros creemos que no. Creemos que hay que charlar con los acreedores argentinos y empezar a cambiar esto”, expresó el diputado nacional.

De esta manera, marca una clara diferencia con Axel Kicillof, que hasta el momento no ha expresado su mirada en torno al desendeudamiento que debería tener el país en caso de que llegue a ser presidente. Se trata de un tema que incomoda al gobernador bonaerense y que trata de esquivar toda vez que puede para no dar pasos en falso que le compliquen su carrera presidencial.

En algo sí coinciden y añoran ambos: los años de Néstor Kirchner con superávits gemelos. Pero, en honor a viejos axiomas del peronismo en ese aspecto, Máximo es más prágmatico y entiende que hablar de equilibrio fiscal es ir en el sentido que Milei entendió como demanda social y que esa carrera no debe abandonarse. Y es allí donde Kicillof aparece como más estatista y menos preocupado por un posible déficit.



Con la bandera para cerrar la grieta y sin negociar el superávit fiscal

El Frente Renovador tiene como líder a Sergio Massa, que en las reuniones que suele tener con diferentes dirigentes repite que no descarta ser nuevamente candidato presidencial. Del mismo modo, sostiene que sin el peronismo no hay chances de volver a la Casa Rosada, ya que considera que “el movimiento popular más grande del país es el antiperonismo”. Sin embargo, para evitar errores sucesivos del 2019 a 2023, dice que hay que fijar parámetros para esa unidad.

Sobre las propuestas económicas, están centradas en la regulación de los mercados concentrados, el estímulo a la competencia y la creación de herramientas para el desarrollo federal. También plantean una alineación entre la política de defensa de la competencia, la política económica y la política industrial, con regulaciones específicas para sectores que presentan economías de escala a nivel local y fuertes barreras de ingreso para nuevos actores.

A su vez, el massismo impulsa la creación de un Fondo Soberano para el Desarrollo Federal, financiado con regalías provenientes de exportaciones hidrocarburíferas y mineras. Según explican, esos recursos deberían destinarse al aumento del valor agregado de las exportaciones provinciales, a la universalización de la jornada escolar completa y a proyectos orientados a reducir la huella de carbono de las actividades económicas.

En materia fiscal, sostienen la necesidad de alcanzar el superávit con un esquema tributario progresivo, bajo la premisa de que “quien menos puede, menos paga, y quien más puede, más paga”.  Cuestionan la complejidad actual del sistema impositivo argentino y plantean avanzar hacia una estructura más simple para aliviar la carga burocrática sobre comerciantes y pymes. Otro de los consensos que destacan es la recuperación de los llamados “superávits gemelos”, tanto fiscal como comercial, a los que consideran claves.



Un cristinismo que busca federalizar el armado

En septiembre del 2025 se lanzó la corriente peronista Primero la Patria, que se referencia en el senador nacional Sergio Uñac, y que también integra el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, entre otros. El armardo sorprendió este año con el pedido al PJ nacional para que se convove a elecciones internas con el objetivo de definir un candidato presidencial. Aliados a Cristina Fernández, proponen federalizar el justicialismo con mayor protagonismo en las provincias y que se respeten su desarrollo territorial y las experiencias en la gestión. 

En cuanto a lo económico, sus ejes centrales están sobre la producción, los recursos, el empleo y el consumo. La intención es sumar a la agenda política las problemáticas regionales. Por eso hubo una búsqueda, desde el inicio, de sumar a dirigentes de distintas provincias. Al igual que Miguel Pichetto, proponen seducir a aquel peronismo del interior que quedó desplazado para sumarlo a formar una alternativa a La Libertad Avanza. 

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