23 de febrero de 2026
PLAN BAJO SOSPECHA
Con fuertes acusaciones, comenzó la audiencia pública por el ambicioso proyecto “Pinamar 2050”
Con la exposición del equipo técnico que elaboró el plan de ordenamiento urbano y territorial que impulsa el municipio, conducido por Juan Ibarguren, comenzó el debate sobre el ambicioso proyecto “Pinamar 2050”. Durante la inscripción se formularon 353 preguntas y se prometió que todas serán respondidas.

Tras la presentación del ambicioso proyecto “Pinamar 2050”, que promete transformar a la ciudad balnearia en un polo urbanístico modelo, fue el turno de los vecinos que se habían anotado para hablar. Por una cuestión de tiempo sólo hicieron uso de la palabra 13 personas y la audiencia se retomará el lunes en el Centro Cultural Ostende.
Durante la inscripción se formularon 353 preguntas y se aclaró que todas serán respondidas por escrito. Vecinos denunciaron que el municipio interrumpió la lista de oradores “arbitrariamente” dando por concluida la jornada para seguir el lunes próximo.
En una de las acusaciones más duras, un vecino advirtió: “Esto es un negocio inmobiliario que pretende llevar a Pinamar a 650 mil habitantes, como si fuese Miami. Cuando eso colapse, los dueños del proyecto se van a ir y nosotros nos vamos a quedar con las consecuencias”.
“Si esto es un negocio inmobiliario, hagámonos cargo y debatamos el control. Porque cuando la densidad explote, va a bajar la calidad de vida”, dispararon en otra intervención.
Más allá de la polémica por los alcances del proyecto, el eje del debate es el predio Montecarlo, de 500 hectáreas con 2,5 kilómetros de frente costero. En 2021, el entonces intendente Martín Yeza creó la “Unidad Ejecutora de Montecarlo” y delegó el control al entonces secretario de Turismo, Juan Ibarguren, hoy jefe comunal.
De qué se trata
La iniciativa que presentó el intendente Juan Ibarguren plantea duplicar la población estacional de 350.000 a 700.000 personas y habilitar torres de hasta 25 pisos, bajo el lema de un “desarrollo sustentable”. Sin embargo, detrás del discurso oficial emergen cuestionamientos sobre un entramado político-empresarial que vincula a figuras de peso de la economía, el juego y la política bonaerense.
Los principales dueños del predio son Montecarlo Real Estate SRL, vinculada al empresario Victorio Américo Gualtieri —con Roque Fernández, ex ministro de Economía y exasesor de Javier Milei, como cara visible —, y Dunas S.A., de Daniel Mautone, uno de los mayores operadores del juego en la Provincia y socio de Daniel Angelici. Gualtieri concentra la franja costera y Mautone la zona hacia la Ruta 11. También figuran Pinamar S.A., El Martillo SRL y particulares.
En declaraciones a La Tecla, el ex titular de Turismo, Lucas Ventoso, advirtió que la cercanía entre el municipio y Gualtieri está dada porque Juan Ibarguren sería el representante del empresario. En paralelo, denunció que Gualtieri “ganó hace dos meses -con la firma Sabavisa S.A- la licitación de la obra pública más grande en la historia de Pinamar para hacer la planta depuradora”, considerada indispensable para habilitar la urbanización de Montecarlo.
El plan integral incluye cuatro etapas: estudios preliminares, actualización del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial, ordenamiento de usos de suelo y sustentabilidad hídrica. La conducción quedó en manos de Ricardo Riddick, exfuncionario de La Plata durante la gestión de Pablo Bruera, y vinculado a una causa de coimas por rezonificaciones del Plan Procrear. Aunque fue absuelto, su regreso generó sospechas de que se repliquen las irregularidades que lo llevaron a rendir cuentas a la Justicia.