Todos contra los “senadores traidores”: así se vivió el debate de la reforma laboral
Una consultora analizó la conversación digital durante la sesión en la Cámara alta y elaboró un “termómetro social” del evento. ¿Cómo reaccionaron los argentinos al debate del proyecto oficial? Apoyos, rechazos y sensaciones clave.
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Los argentinos vivieron el debate del proyecto de reforma laboral en el Senado de la Nación con más rechazo que apoyo a la iniciativa del gobierno de Javier Milei y encono desde ambas trincheras hacia los “senadores traidores”.
Así lo revela un estudio de la consultora Enter Comunicación, que realizó un seguimiento de la conversación digital (es decir, lo que se fue publicando en las redes) durante la sesión del miércoles en el Congreso, y también un poco después.
“El gobierno logró la ley, pero la conversación digital fue mayoritariamente hostil a la reforma”, indica el informe. También resalta que “el uso masivo del término ‘traidores’ revela una profunda desconfianza hacia el Poder Legislativo como institución”.
Todo negativo La desconfianza y la traición
La compañía procesó los datos de 179.000 intercambios, que involucraron a unos 13 millones de personas, y determinó que se dieron en un clima predominante negativo, con “desconfianza institucional” evidenciada en un patrón negativo de menciones a los “senadores traidores”.
Llamativamente, el mismo término fue utilizado tanto por quienes apoyan la reforma como por quienes se oponen. Los primeros lo esgrimieron para referirse a los legisladores que se pronunciaban en contra, mientras que los segundos lo aplicaron a quienes votaban a favor.
El estado de ánimo (sentiment) respecto del debate fue mayormente neutral, con mucha gente intercambiando información sobre el proceso de quórum y debate, mientras que un tercio de las menciones fueron negativas y un 22,3%, positivas.
Ella y él Las dos figuras clave de la jornada
Dos personajes sobresalieron en las menciones de los internautas durante la sesión. uno es Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista, quien quedó como “la figura política de mayor relevancia integral”, según los autores del estudio.
“No solo fue la cara táctica del operativo de seguridad (por la aplicación del protocolo), sino que su rol como senadora la posicionó como el puente fundamental entre el ejecutivo y la cámara alta. La red captó esta dualidad: Bullrich fue tanto el blanco de las críticas por el orden público como el centro de las expectativas por su peso en la votación decisiva”, explica el informe de Enter.
La otra figura relevante en las menciones es el presidente de la Nación, Javier Milei. El mandatario “operó como el eje ideológico de la discusión, concentrando el 18% de las menciones y consolidándose como el motor del cambio frente a la resistencia”, consigna la consultora.
Otra clave del análisis realizado por Enter (en base a datos recogidos por Digimind y Onclusive) es que en la conversación digital predominó el proceso de votación del proyecto por sobre los incidentes violentos que se produjeron en las calles mientras se debatía en el recinto.
Nichos digitales Cómo funcionaron las redes
El trabajo permitió también detectar un efecto de “cámara de eco”, muy propio de las redes sociales, por el cual “la conversación se estancó en nichos cerrados; los usuarios interactuaron mayoritariamente con contenidos que reafirmaban su postura previa (especialmente en Facebook), dificultando el debate real sobre los artículos de la ley”.
El estudio determinó que cada red social funcionó de manera diferente. Mientras X (antes Twitter) ofició como “una agencia de noticias descentralizada para la actualización legislativa inmediata y el seguimiento del voto”, Facebook “se consolidó como el bastión de la militancia orgánica con predominio del sentimiento negativo”, mientras que Instagram y TikTok mostraron “la estética del conflicto” a través de clips de video que “generaron mayor impacto e interacción entre el público”.