La Tecla
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En distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, los gobiernos municipales avanzaron en las últimas semanas con acuerdos salariales y pagos extraordinarios para los trabajadores municipales, en un contexto económico complejo y con la presión gremial como factor constante. Aumentos acumulados, bonos de fin de año y reaperturas de negociación conforman un escenario que algunos sintetizan como el tiempo de los “intendentes dulces”.
Uno de los acuerdos más relevantes se dio en Trenque Lauquen, donde el Departamento Ejecutivo y los gremios municipales cerraron una paritaria anual del 37,2% acumulado, con un nuevo tramo del 8% en noviembre, superando la inflación proyectada del 29,5% y consolidando una recuperación salarial cercana al 8% real en 2025. A eso se suma un bono de $140.000 a pagar a mediados de enero de 2026, además de otros pagos extraordinarios otorgados durante el año.
Desde el Ejecutivo local destacaron que todos los incrementos son remunerativos, con impacto directo en jubilados y pensionados, y remarcaron que el acuerdo fue posible gracias a una administración “equilibrada” de los recursos, compatible con el pago a proveedores, el funcionamiento de los servicios y las inversiones en marcha. Las partes volverán a sentarse a negociar en febrero, de cara a la paritaria 2026.
En General Arenales, la gestión que encabeza Erica Revilla también avanzó con medidas de alivio salarial. Por un lado, se confirmó un bono extraordinario de $170.000, a pagar el 21 de enero, excluyendo a los cargos electivos. A esto se suma el reconocimiento discursivo y político al rol de los trabajadores municipales, en una estrategia que combina anuncios salariales con una fuerte presencia territorial y social de la intendenta.
En Berisso, el Sindicato de Trabajadores Municipales acordó con el Ejecutivo un bono extraordinario de $200.000, no acumulativo y pagadero en tres cuotas entre enero y marzo. Además, se cerró una recomposición salarial del 7,1% para los meses de marzo y abril, que impactará tanto en el básico como en las asignaciones remunerativas. Desde el gremio aclararon que la paritaria sigue abierta para nuevas actualizaciones.
Por su parte, Lanús anunció un paquete de medidas que incluye un bono de $200.000, dividido en dos pagos, y un aumento salarial del 10% sobre el básico, repartido entre diciembre y enero. Desde el Municipio remarcaron que, durante el primer año de gestión, los incrementos alcanzaron el 230% para las categorías más bajas y un promedio del 185% para el resto del escalafón.
El denominador común en todos los distritos es la búsqueda de previsibilidad salarial y contención del malestar en un escenario de restricciones financieras. Los bonos aparecen como una herramienta clave para cerrar el año sin reabrir de inmediato discusiones estructurales, mientras que las paritarias quedan abiertas para 2026.
Así, entre acuerdos acumulativos, pagos extraordinarios y discursos de reconocimiento, varios intendentes bonaerenses apuestan a endulzar el cierre y el arranque del año, con el salario municipal como una de las principales variables de gestión y de clima político local.